Masacre en campo de futbol de Salamanca provoca indignación de organizaciones sociales
La masacre ocurrida en un campo de futbol de la comunidad Loma de Flores, en Salamanca, Guanajuato, ha generado consternación y enojo entre organizaciones sociales y colectivos ciudadanos en México, al tratarse de un ataque armado en un espacio comunitario destinado a la convivencia y el deporte.
“Ya no sabemos dónde encontrar la paz, ni en un evento deportivo”, lamentó Norma Barrón, madre buscadora de personas desaparecidas e impulsora de una liga de futbol local, quien relató que el ataque ocurrió mientras se disputaba la final de la Liga Llanera, un torneo promovido para alejar a jóvenes de las drogas y la delincuencia.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque dejó 11 personas muertas y al menos 10 heridas, entre ellas una mujer y un menor de edad. El tiroteo se registró la tarde del domingo, cuando sujetos armados arribaron al lugar en varias camionetas y dispararon contra los asistentes al encuentro deportivo.
Barrón, quien encabeza el colectivo Una luz en el camino, no se encontraba en el lugar al momento del ataque, ya que estaba en Oaxaca realizando labores relacionadas con la localización de personas desaparecidas. Sin embargo, relató que su hijo, presente en las canchas, le llamó durante el tiroteo para alertarla de lo ocurrido.
Vecinos y familiares de las víctimas señalaron que las detonaciones se prolongaron entre 15 y 20 minutos, lo que provocó pánico entre los asistentes, muchos de los cuales huyeron y dejaron abandonados varios vehículos en las inmediaciones.
Según información de fuentes de seguridad, el ataque estaría relacionado con un ajuste de cuentas entre grupos criminales, en particular entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organizaciones que mantienen una disputa por el control territorial en la región. En el lugar se localizaron mensajes en cartulinas que hacen referencia a este conflicto.
Entre las víctimas se encontrarían integrantes de una empresa de seguridad privada que vigilaba el evento.
Especialistas en seguridad señalaron que este tipo de agresiones buscan no solo eliminar rivales, sino también enviar mensajes de control territorial y presionar para un mayor despliegue de fuerzas de seguridad en el estado.
Tras los hechos, el alcalde de Salamanca, César Prieto, solicitó apoyo del gobierno federal, mientras que la gobernadora de Guanajuato, Libia García, informó la activación de un operativo conjunto con fuerzas estatales y federales.
Organizaciones civiles advirtieron que el ataque evidencia la vulnerabilidad de los espacios comunitarios y el impacto directo de la violencia en iniciativas sociales que buscan reconstruir el tejido social.



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