Desinformación sobre cáncer: mitos que pueden poner en riesgo la vida
La circulación de información falsa sobre el cáncer —especialmente en redes sociales y entornos digitales— puede afectar de forma directa la salud de los pacientes.
Profesionales de la salud y asociaciones especializadas advierten que creencias erróneas sobre la alimentación, los tratamientos médicos y las llamadas terapias “alternativas” pueden provocar retrasos en la atención, complicaciones graves e incluso la muerte.
Mitos frecuentes sobre alimentación y tratamientos
Oncólogos reportan que una parte importante de la desinformación gira en torno a la dieta.
Una de las ideas más extendidas es que el azúcar “alimenta” los tumores, lo que lleva a algunos pacientes a eliminarlo por completo de su alimentación. Especialistas señalan que esta afirmación es falsa y que las dietas restrictivas pueden debilitar al organismo.
La desnutrición, explican médicos y biólogos especializados, reduce la tolerancia a la quimioterapia u otros tratamientos, obliga a disminuir dosis y puede afectar el pronóstico.
En algunos casos documentados, pacientes que practicaban ayunos prolongados tuvieron que suspender sus terapias por fatiga extrema.
Otro foco de riesgo es el uso de suplementos alimenticios sin supervisión médica.
Aunque muchas personas los consumen con la intención de reducir efectos secundarios o mejorar su bienestar, estos productos pueden interferir con medicamentos oncológicos y provocar daños como insuficiencia renal o hepatitis.
Retrasar tratamientos implica pérdida de oportunidad
Especialistas subrayan que el factor tiempo es clave en el tratamiento del cáncer. Aplazar terapias comprobadas para probar métodos no validados científicamente puede reducir de forma significativa las posibilidades de control de la enfermedad.
Casos documentados muestran que algunos pacientes, al sentirse mejor de manera temporal tras cambios de dieta o terapias alternativas, retrasan durante meses o años el tratamiento médico. Cuando regresan a la atención convencional, la enfermedad suele encontrarse en una etapa más avanzada.

Terapias alternativas y riesgos sectarios
Las personas con cáncer son particularmente vulnerables a discursos que prometen curaciones sin evidencia científica.
Organizaciones que estudian fenómenos sectarios advierten que algunas corrientes presentan el cáncer como resultado de conflictos emocionales o “toxinas”, y promueven prácticas como purgas, dietas crudívoras o el uso exclusivo de aceites esenciales.
Estas teorías, sin sustento médico, han derivado en rechazos completos a tratamientos probados.
En Europa, autoridades han documentado casos de fallecimientos relacionados con estas prácticas, así como condenas judiciales contra promotores de pseudoterapias por ejercicio ilegal de la medicina.
Importancia del acompañamiento médico
Especialistas coinciden en que combatir la desinformación requiere generar confianza entre pacientes y personal de salud.
Un diálogo abierto permite abordar dudas sobre alimentación, suplementos o terapias complementarias sin romper la adherencia a los tratamientos oncológicos.
Asociaciones de apoyo enfatizan que quienes caen en estas prácticas no deben ser culpabilizados, sino considerados víctimas de información falsa o de personas que se aprovechan de su vulnerabilidad.
Con información de AFP



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