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Nacional

Inteligencia militar localizó al Mencho por sus relaciones sentimentales

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Un despliegue de inteligencia militar, intercambio de información internacional y una operación planeada por Fuerzas Especiales permitió ubicar y cercar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en Tapalpa, Jalisco.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el objetivo del operativo era su captura, pero que los hechos se desarrollaron en un contexto de agresión armada.

“Es importante que se sepa que el día de ayer el objetivo era la detención (…) y que se respondió a la agresión, es en el marco de la ley, de la Constitución”, subrayó.

La clave: inteligencia y seguimiento

El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, detalló que la localización fue resultado de trabajos de Inteligencia Militar Central y del seguimiento a la red de vínculos del capo, con información complementaria de instituciones estadounidenses.

El 20 de febrero fue identificado un hombre cercano a una pareja sentimental de Oseguera, quien lo condujo a un complejo de cabañas en Tapalpa. Tras confirmar que el líder criminal permanecía en el sitio, el 21 se planeó la operación.

“Es doctrinario… que quien ejecuta la operación es quien la debe planear”, explicó Trevilla. La acción fue diseñada por Fuerzas Especiales del Ejército y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.

Tres componentes operativos

La fuerza estuvo integrada por:

  • Un componente terrestre de Fuerzas Especiales.
  • Una fuerza aeromóvil con seis helicópteros.
  • Apoyo aéreo con aviones Texan de la Fuerza Aérea Mexicana.

Al ingresar al inmueble, los militares fueron recibidos con fuego. “Realmente fue un ataque muy violento”, señaló el general.

En ese primer enfrentamiento murieron ocho delincuentes y se aseguraron armas largas, vehículos y dos lanzacohetes, uno de ellos tipo RPG, similar al usado en 2015 para derribar un helicóptero militar en un operativo previo contra el mismo capo.

Oseguera huyó hacia una zona boscosa con su círculo cercano. Tras establecer un cerco, fuerzas especiales lo ubicaron oculto entre la maleza. Hubo un nuevo intercambio de disparos; resultó herido junto con dos escoltas.

Fue evacuado en helicóptero, pero falleció durante el traslado. La aeronave fue redirigida a Morelia por razones de seguridad, desde donde un avión de la Fuerza Aérea lo trasladó a la Ciudad de México.

En paralelo, fue localizado Hugo “H”, alias “El Tuli”, operador logístico y financiero del CJNG, quien coordinaba bloqueos e incendios y ofrecía 20 mil pesos por cada militar asesinado. Intentó escapar y agredió a las fuerzas federales; fue abatido. Se le aseguraron más de siete millones de pesos y 965 mil dólares.

Consecuencias: violencia y despliegue nacional

Tras la operación, el CJNG reaccionó con bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques en diversas entidades. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que se registraron 85 bloqueos en carreteras federales y 27 agresiones directas contra autoridades.

En Jalisco, 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio y un funcionario estatal fueron asesinados en ataques posteriores. También murió una mujer civil. En los enfrentamientos fallecieron 30 integrantes del grupo criminal y 70 personas fueron detenidas en siete estados.

El Gobierno federal instaló un Centro de Mando y desplegó 2,500 efectivos adicionales en Jalisco para reforzar a los 7,000 ya destacados en la entidad. “La intención es, más que nada, tener un efecto disuasivo”, explicó Trevilla.

Sheinbaum descartó participación directa de fuerzas estadounidenses en la operación: “No hay participación en la operación de fuerzas de Estados Unidos, lo que hay es mucho intercambio de información”.

La presidenta afirmó que “lo más importante es proteger a la gente” y sostuvo que la acción demostró “la fortaleza del Estado mexicano”.

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