Un equipo temporal de X-Men. Con The Shadow King.
La vez anterior recordamos el final de la aventura espacial de un equipo temporal de X-Men. Con The Shadow King, el peligro se agrava.

La batalla por la isla Muir.
En Uncanny X-Men #278, publicado el 7 de mayo de 1991, vemos finalmente el regreso de los mutantes a la Tierra y abordar el problema del antiguo enemigo de Charles Xavier, quien se ha apoderado de varios habitantes de la Isla Muir con sus habilidades mentales.
La historia era un tanto distinta a lo que el escritor Chris Claremont ideaba para entonces, mas tenía que ajustarse a los cambios de planes de Marvel.
La Saga de la Isla Muir, contra The Shadow King, finalizó para el relanzamiento del título. El relato se desarrolló en Uncanny X-Men, del #278 al #280, y en X-Factor #69 y #70.
El primer capítulo de “La batalla por la Isla Muir”, tuvo como dibujante invitado a Paul Smith, quien había hecho una histórica temporada junto al argumentista.
Al interior, vemos a Rogue entre los habitantes de Muir que están bajo el poder del villano.
Entre aquellos que han sucumbido a su poder, vemos a Moira McTaggert, Guido, Legion, Multiple Man, Syrin, Sunder, Amanda Sefton y Colossus, entre otros.
The X-Men hacen una emboscada en la isla, pues es la única manera de manejar la superioridad numérica. Los que caigan en combate, se unirán a las filas de Shadow King.

Marvel quería que, con el final de la historia, se hiciera la reestructuración y surgieran dos equipos de X-Men. No obstante, antes de llegar al dicho objetivo, se dieron una gran serie de cambios previos al estreno de la segunda publicación.
En ese tiempo, los dibujantes comenzaron a ser más importantes que los escritores de comics, debido en parte a la promoción generada por los editores.
Jim Lee se volvió una de las más grandes estrellas del medio y, se le dio prioridad a sus deseos por encima de los planes de Claremont, escritor que hacía las historias de X-Men desde 1975 y cuyos planes aún tenían mucho que ofrecer.
Ya se había planeado que Whilce Portacio dibujara Uncanny X-Men, mientras que Jim Lee se encargaba del nuevo comic. Ambos aportarían ideas para los argumentos, comunicándose con Claremont.
No obstante, Marvel decidió dar preferencia a lo que deseaban los dibujantes que, al final, era menos arriesgado. Jim Lee deseaba dibujar todos aquellos elementos con los que había crecido y logró hacer varios de ellos, tales como el imperio Shi’Ar y los Starjammers, The Savage Land y Magneto.
Lee quería hacer historias con los enemigos clásicos y Claremont, explorar nuevos terrenos.

Uncanny tendría como integrantes a Cyclops, Marvel Girl (Jean Grey), Archangel, Iceman, Colossus y Gambit, con un posible nuevo miembro. En este equipo podríamos ver a cuatro de los cinco X-Men originales.
En X-Men, Storm sería la líder, con Wolverine, Psylocke, Jubilee, Forge, Rogue y Beast, además de Guido, el guardaespaldas de Lila Cheney, a quien se le había visto en unas pocas ocasiones y que aún no era desarrollado. Al no ser utilizado, el escritor Peter David tomó a Guido para su comic, X-Factor.
Claremont fue forzado a renunciar para que Lee y Portacio escribieran sus propias historias, mas no contaban con la experiencia necesaria. Lee invitó a John Byrne a que escribiera los diálogos y, para su sorpresa, el artista aceptó.
Byrne solo participó un par de meses antes de renunciar, debido el desorden que había en la producción de ambos comics.
Portacio y Lee renunciaron tan solo unos meses después para cofundar Image Comics, dejando a los X-Men a la deriva. La destreza del editor Bob Harras, impidió que el tren se descarrilara. Sin embargo, mucho daño se había hecho.
La etapa que siguió fue definitoria para los X-Men, para la serie de animación que iniciaría producción, y para Marvel en general.

Aquí puedes leer la entrada anterior:
Parte de los cambios que se dieron en los comics relativos a X-Men:
Y la era de Paul Smith en ese comic:


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