Feminicidio en la colonia Lázaro Cárdenas
El domingo 8 de marzo miles de mujeres en México salimos a marchar para exigir igualdad de derechos, en un México que cotidianamente nos violenta y discrimina. Muchas historias se escuchan en esa marcha, historias de acoso, de violencia institucional, de violencia vicaria, de violencia sexual, de miedos, pero también de acompañamientos. Todas y cada una de esas historias terminan doliendo profundamente, tal vez porque también nos ocurrieron a nosotras o a alguien cercano.
No habíamos terminado de procesar ese 8 de marzo cuando, el miércoles 18, una mujer fue asesinada en la colonia Lázaro Cárdenas. Diez días fueron suficientes para que las consignas del Día Internacional de las Mujeres chocaran con la realidad, nos volvieran a doler.
Un hombre acudió al domicilio de su expareja, donde tras una discusión la asesinó frente a sus hijas. Posteriormente, el agresor se disparó a sí mismo con la intención de quitarse la vida; sin embargo, no logró causarse un daño mortal. El hombre fue estabilizado y trasladado al Hospital General de Querétaro, donde recibe atención médica y se encuentra actualmente bajo custodia policial.
Horas después se confirmó que la mujer de aproximadamente 35 años había fallecido. Las niñas que presenciaron el asesinato de su madre, quedaron a cargo de la Unidad de Atención a Víctimas, abriéndose una carpeta de investigación por el delito de feminicidio.
Este caso ocurrido en Querétaro, pero que se repite diariamente en todo el país, muestra uno de las mayores problemáticas que se tienen en nuestro país, la violencia feminicida.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en enero de 2026 se registraron 54 feminicidios a nivel nacional en 21 estados del país. Aunque la cifra representa una reducción respecto al mismo periodo de 2025, los registros confirman que la violencia de género sigue afectando a mujeres en todo el territorio. En el caso de Querétaro, la entidad reportó dos casos durante ese mes.
Hoy pienso en esa mujer de la que no supe su nombre, pero también en esas niñas a las que el machismo les ha arrancado a su madre, y les ha generado un trauma tan doloroso que las acompañará el resto de su vida. Niñas víctimas de un Estado indolente y feminicida.
A diferencia de las matemáticas, en la violencia feminicida el orden de los factores sí altera el resultado. En este caso lo dice todo: él sobrevivió, ella no. De haber dirigido primero el disparo hacia sí mismo, ella seguiría con vida.




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