Hacinamiento y rentas abusivas: el viacrucis de los estudiantes foráneos
Con información de Victoria Alexa Aráuz*
El incremento de estudiantes foráneos en Querétaro ha presionado la oferta de vivienda cercana a universidades como la UAQ. La falta de espacios suficientes y adecuados favorece casos de hacinamiento y el incremento desproporcionado de las rentas.
Además, los estudiantes enfrentan problemas como la falta de privacidad por parte de los arrendadores y la ausencia de contratos formales, de acuerdo con testimonios de alumnos.
Según datos de la Secretaría de Educación estatal, uno de cada tres estudiantes de nivel superior en la entidad proviene de otro estado. Por su parte, la Federación de Estudiantes Universitarios de Querétaro (FEUQ) estima que alrededor del 60% renta habitaciones o viviendas, principalmente en zonas como Niños Héroes, Las Campanas y el Centro Histórico.
En estas zonas, estudiantes reportan viviendas con sobreocupación, donde los cuartos son compartidos por varias personas o espacios comunes, como salas, son adaptados para dormir, lo que reduce la privacidad y genera problemas de convivencia.
Invasión a la privacidad
Una estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales relató que, al llegar a Querétaro, rentó un cuarto sin contrato formal, únicamente mediante un acuerdo verbal con la arrendadora.
Indicó que la vivienda correspondía a la casa de la propietaria, quien rentaba habitaciones sin condiciones claras y con acceso constante a los espacios personales.
“No tenías privacidad, entraban a los cuartos y tomaban cosas”, señaló en su testimonio.
Otros estudiantes reportan que algunos arrendadores instalan videocámaras para vigilar lo que ocurre al interior de los departamentos.
También señaló que existen conflictos al intentar dejar el inmueble, ya que la arrendadora se negó a devolver el depósito pese a acuerdos previos sobre los plazos de estancia.
Otro estudiante, que pidió anonimato, indicó que vive con siete personas en una casa de cuatro cuartos, de los cuales tres son compartidos.
En el inmueble hay dos baños: uno es utilizado por cinco personas y el otro por dos.
Sobre su experiencia, señaló que los arrendadores suelen saturar las viviendas para maximizar ingresos.
“Meten a demasiadas personas en una sola casa y las condiciones no son aceptables”, afirmó.

Oferta en redes sociales
Las rentas por cuartos compartidos oscilan entre 2,200 y 3,500 pesos. En zonas cercanas al IMSS y al Hospital General, la oferta de habitaciones alcanza los 4,000 pesos, de acuerdo con anuncios publicados en redes sociales.
En Niños Héroes se ofrecen habitaciones de 16 metros cuadrados, con baño completo, internet y cama matrimonial, por 4,800 pesos, dirigidas a mujeres profesionistas o estudiantes de posgrado.
En zonas como la colonia Andalucía, detrás de Puerta La Victoria, se ofrecen cuartos pequeños en 2,700 pesos y medianos en 3,300 pesos, con “ambiente tranquilo, zonas de jardines y seguridad las 24 horas”. Estas rentas no incluyen servicios como internet, agua o electricidad.
Los testimonios coinciden en la ausencia de contratos escritos, lo que limita la posibilidad de reclamar condiciones o depósitos, además de prácticas que califican como irregulares, como cambios unilaterales en las reglas de convivencia o restricciones en el uso de espacios.
La demanda de vivienda en zonas cercanas a campus universitarios ha incrementado en los últimos años, en paralelo con el crecimiento de la matrícula foránea, lo que mantiene presión sobre el mercado de rentas para estudiantes.
*Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Universidad Autónoma de Querétaro




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