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Música

La de Radiohead es una metamorfosis. Con A Moon Shaped Pool.

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Más que una evolución, la de Radiohead es una metamorfosis. Con A Moon Shaped Pool, el quinteto inglés hace de su presente, su pasado y su futuro.

(La de Radiohead es una metamorfosis. Con A Moon Shaped Pool)

Radiohead y A Moon Shaped Pool, a 10 años.

La novena producción de estudio de la agrupación de rock formada en Abingdon, Oxfordshire, Inglaterra, en 1985, salió a la luz el 8 de mayo de 2016. En ese momento, nadie imaginaba que sería su última en 10 años (y contando), pues desde entonces no han lanzado placa con material nuevo.

Su presente definió su futuro con la placa que, en realidad, retomaba canciones grabadas anteriormente durante las sesiones de Kid A y Amnesiac, discos que nacieron juntos, pero que se lanzaron con más de 6 meses de separación.

Varias de las canciones que no fueron seleccionadas para alguno de los dos discos quedaron archivadas y eventualmente salieron a relucir de una forma u otra hasta que, al fin, encontraron su propio lugar en el LP.

Para ese 2016, Radiohead ya no pensaba en términos muy comerciales de la música, mas estas composiciones tienen una estructura mucho más sencilla para el oído que algunas de sus anteriores.

La instrumentación es muy melódica, sin dejar atrás la naturaleza nostálgica del conjunto y son bastos los instrumentos que se utilizaron para su conformación. El causante de ello, es principalmente el guitarrista Johnny Greenwood, quien deja permear su trabajo en el mundo de la composición de las bandas sonoras para películas.


Cuerdas, metales y sonidos acústicos son prioritarios en A Moon Shaped Pool, dando forma final a los temas que se negaban a dejar de existir. Un ejemplo es el primer sencillo, “Burn the Witch”. Algunas de sus frases se pueden encontrar en el arte del álbumHail to the Thief, de 2003, tales como “Round Up”, “Cheer at the Gallows”, “Avoid Eye Contact” y, claro, “Burn the Witch”.

Los mensajes del álbum son variados y ofrecen pistas que pueden llevar a concluir que se trata de un concepto más o menos unificado con distintas vertientes que parten de lo personal y se expanden hacia una cosmovisión.

Son frecuentes las metáforas y frases que parecen no tener sentido en lo particular pero que, al unir unas con otras, nos dan un significado íntegro. Otros, se los reserva la banda para sí misma. Hablando de lo personal, el disco está dedicado a la memoria de Vic Godrich, padre del productor, Nigel.

Los sencillos de la placa, cuyas canciones están ordenadas de manera alfabética, fueron dos: “Burn the Witch” y “Daydreaming”. El video del segundo, fue dirigido por el colaborador de Greenwood, Paul Thomas Anderson, mientras que, el primero, por Chris Hopewell, quien ya había trabajado con el conjunto en “There There”, de 2003.

A Moon Shaped Pool es, hasta el momento, el último álbum de estudio de Radiohead.


En unos días regresaremos a este grupo con motivo de los 25 años de Amnesiac. Por ahora, te ofrezco el artículo donde hablamos de su antecesor, Kid A:

Otro con su segundo álbum, The Bends:

Y el de The King of Limbs:

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