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Nacional

Ataque armado y drones del crimen organizado desplazan a comunidad indígena en Guerrero

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Habitantes de la comunidad indígena de Tula, en la montaña de Guerrero, abandonaron sus viviendas tras un ataque armado atribuido al grupo criminal Los Ardillos, que dejó casas destruidas, personas desplazadas y al menos tres muertos, de acuerdo con integrantes de autodefensas comunitarias.

El poblado, ubicado en una zona rural de alta marginación, fue atacado con armas de fuego y explosivos lanzados desde drones, según testimonios recabados por la agencia AFP en el lugar. Las viviendas quedaron parcialmente destruidas y decenas de animales permanecen sin alimento entre los escombros.

Las víctimas mortales pertenecían al Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), organización comunitaria que mantiene grupos de autodefensa en la región.

“Los enfrentaron, estuvieron en la resistencia y lucharon hasta donde pudieron para defender el pueblo”, señaló Sixto Mendoza, integrante del CIPOG-EZ.

Tras el ataque, alrededor de un centenar de personas se desplazaron hacia la comunidad de Alcozacán, donde reciben apoyo alimentario y resguardo de elementos de la Guardia Nacional.

Sin embargo, habitantes de la zona afirmaron que la presencia federal no ha frenado la violencia ni derivado en detenciones relacionadas con el caso.

La presidenta Claudia Sheinbaum declaró la semana pasada que la estrategia del gobierno federal en la región busca “pacificar mediante el diálogo”.

Comunidades desplazadas por violencia criminal

En Tula aún permanecen viviendas quemadas, impactos de bala y restos de explosivos. Algunas casas quedaron reducidas a escombros y varias familias descartaron regresar a la comunidad por temor a nuevos ataques.

“Jamás voy a regresar”, dijo María Cabrera, artesana de 74 años que perdió su vivienda y herramientas de trabajo durante el incendio provocado por el ataque.

Especialistas en seguridad consultados por AFP señalaron que grupos criminales buscan debilitar a comunidades vinculadas con organizaciones de autodefensa para ampliar control territorial en la región de Guerrero.

El analista David Saucedo afirmó que el incremento de ataques contra pueblos de la montaña responde a disputas por dominio territorial y control de actividades ilícitas como narcotráfico, extorsión y cobro de cuotas.

Con información de AFP

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