Britney Spears tuvo su gloria y la refrendó con Glory.
Los ciclos tienen un fin, si bien estos pueden extenderse indefinidamente. En la música, Britney Spears tuvo su gloria y la refrendó con Glory, en 2016.

La “Gloria” de Britney Spears.
La princesa del pop tuvo un largo reinado en la música comercial y una enorme presencia a nivel mundial. Simplemente, todo lo que tuviera que ver con Britney, era noticia.
Se dice que cualquier tipo de publicidad es buena publicidad. Mas no en todos los casos. En ocasiones, el bombardeo afecta realmente a la parte receptora. En este caso, la joven de McComb, Mississippi. Simplemente, hubo sectores de la prensa y del público mismo que arremetieron sin piedad.
Esto tuvo su peso y consecuencias, siendo uno de los motivos por los cuales Britney lanzó su novena y última producción discográfica de material original hace 10 años, el 26 de agosto de 2016.
Britney se enfrentaba a otro predicamento al que llega toda estrella infantil o juvenil… crecer. La cantante había explotado en popularidad en parte gracias a su imagen de una Lolita moderna. Y eso le funcionó por varios años.
Casi dos décadas después, la evolución debía continuar. Para ese entonces, Spears se había visto envuelta en todo tipo escándalos, exaltados por el acoso de la prensa. Centrar la atención de nuevo en su música no era del todo fácil. Después de todo, en el caso de las celebridades como en otros más, se es culpable hasta que se demuestre lo contrario.
Seguir las tendencias, mantener una buena producción y generar éxitos comerciales, era más fácil pensarlo que llevarlo a cabo.
Glory, pese al cúmulo de circunstancias, es un buen material que no tuvo la atención de los anteriores, pero que se sostiene por propio pie. No obstante, su debut fue exitoso con un número 3 en el Billboard de Estados Unidos, en Canadá en el número 4 y en Reino Unido, en el 2.
Irlanda e Italia le dieron mejor bienvenida, con un número 1 directo.
En Glory, Spears conserva su característico estilo vocal, mas en ocasiones lo modifica a cambio de una interpretación más sentida que tiene la finalidad de proyectar sus mensajes y de crear una identificación con el auditorio sin ningún tipo de distractores.
Para ese entonces, ya era cotidiana la mezcla del pop con otros géneros, sobre todo el hip hop y el R&B, lo cual es palpable en la placa. Hacer colaboraciones es otro requisito cumplido, pues encontramos la participación de Jermaine Jackson y Julia Michaels, entre otros.
Y, por supuesto, llegó la obligatoria edición de lujo con mayor cantidad de canciones. La versión original cuenta con 12 tracks que se expanden hasta los 17 en la edición de lujo. Y, en la de 2020, llegan a 23. Esta última incluye una colaboración con Backstreet Boys, en “Matches”.
La placa produjo dos sencillos, “Make Me”, a dueto con G-Eazy, y “Slumber Party”.
Aquí puedes leer acerca del debut discográfico de Britney, en 1999:


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