Ex secretaria de obras plantea corregir obras según su impacto en habitantes
Las obras urbanas deberían evaluarse después de su construcción para determinar si realmente mejoraron aspectos como seguridad, accesibilidad, temperatura, consumo de agua y energía o biodiversidad, planteó la urbanista Romy Rojas Garrido durante el XVIII Congreso Internacional de Ingeniería Civil, realizado en Querétaro.
La presidenta del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano de México (CONARED) sostuvo que problemas como la presión sobre el agua, el cambio climático y la expansión urbana requieren modificar la manera en que se toman decisiones sobre las ciudades, en lugar de limitar la evaluación al cumplimiento y entrega de una obra.
“Una obra terminada no necesariamente es una obra resuelta”, señaló durante la conferencia “Construir no basta. El reto de construir ciudades extraordinarias”, impartida en el Centro Cultural Manuel Gómez Morín.
Rojas Garrido, secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas de Querétaro en el sexenio de Francisco Domínguez, presentó el denominado ABC, Sistema Global para el Habitar Colectivo, una propuesta impulsada desde CONARED en colaboración con ONU-Hábitat para integrar conocimiento científico, tecnología, normatividad y experiencia de las personas en la planeación urbana.
El planteamiento busca sustituir el ciclo de diseñar, construir, inaugurar y entregar por uno que continúe con la medición de resultados, el aprendizaje y, cuando sea necesario, la corrección de las intervenciones.
Entre los aspectos que se propone medir están la accesibilidad, seguridad, temperatura, uso del agua y energía, biodiversidad, mantenimiento y percepción ciudadana.
“Una ciudad extraordinaria no se reconoce por cuánto construyó, sino por cuánto mejoró la calidad de vida de sus habitantes”, afirmó la urbanista.
Rojas señaló que agua, clima, energía, suelo, movilidad y biodiversidad están relacionados, por lo que consideró insuficiente atenderlos como problemas independientes. “Seguimos administrando consecuencias cuando tendríamos que anticipar causas”, dijo.
El sistema también plantea comparar experiencias internacionales para identificar qué soluciones han funcionado y bajo qué condiciones, sin trasladarlas automáticamente de una ciudad a otra.
“No necesitamos un manual que tenga todas las respuestas. Necesitamos un sistema que no deje de hacerse las preguntas correctas”, sostuvo.
La propuesta fue presentada ante especialistas reunidos en el congreso organizado por el Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Querétaro, donde se abordaron temas como agua, movilidad, infraestructura, resiliencia, innovación y planeación metropolitana.


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