Cuba se abre a la inversión extranjera en el sector inmobiliario
El gobierno de Cuba comenzó a convertir en leyes parte de las reformas económicas anunciadas en junio, con medidas que permitirán a empresas privadas importar y exportar directamente, asociarse con capital extranjero y operar cuentas bancarias fuera del país, en medio de una de las crisis económicas y energéticas más graves de la isla.
Los cambios forman parte de un paquete de 176 reformas anunciado el 12 de junio por el presidente Miguel Díaz-Canel y posteriormente aprobado por el Parlamento. Desde este miércoles, el gobierno ha publicado decretos, resoluciones y regulaciones para ponerlas en operación.
Una de las principales modificaciones elimina la intermediación obligatoria de entidades estatales para que empresas privadas cubanas realicen operaciones de comercio exterior.
Además, las compañías podrán asociarse directamente con inversionistas extranjeros y manejar cuentas en bancos ubicados fuera de Cuba.
Los cambios también eliminan la obligación de que inversionistas extranjeros contraten trabajadores cubanos mediante agencias empleadoras del Estado.
Las medidas buscan “flexibilizar mecanismos, eliminar autorizaciones administrativas que antes se requerían y facilitar el desempeño de los negocios en Cuba”, explicó el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga.
Inversión privada llega al sector inmobiliario
Otra de las reformas flexibiliza el usufructo y uso de terrenos públicos y privados para desarrollar proyectos inmobiliarios e industriales de largo plazo, aunque sin transferir la propiedad del suelo.
También habrá cambios para las empresas estatales, a las que se otorgará mayor autonomía operativa y financiera y se facilitará su acceso a capital privado y extranjero.
La apertura se suma a las medidas aprobadas en julio para permitir una mayor participación privada en sectores como gasolineras, farmacias, puertos y bancos.
Según cifras oficiales, actualmente operan en Cuba más de 15,000 pequeñas y medianas empresas, que emplean a más de un tercio de la población activa.
Las reformas avanzan mientras el gobierno cubano enfrenta una fuerte presión económica de Estados Unidos. En enero, la administración de Donald Trump inició un bloqueo petrolero y ha impuesto nuevas sanciones contra funcionarios y entidades cubanas.
Este jueves, Washington anunció sanciones contra Fidel Ernesto Castro, nieto de Raúl Castro, además de cinco entidades económicas y bancarias de la isla.




Comentarios