Protestas contra el costo de vida en Francia dejan casi 1,000 detenidos
Entre 410,000 y 800,000 personas salieron a las calles de Francia este sábado para protestar contra el encarecimiento de la vida y exigir mejores condiciones educativas. La segunda jornada de movilizaciones masivas en una semana terminó con enfrentamientos entre manifestantes y policías, así como casi 1,000 detenidos, según el primer balance del Ministerio del Interior.
Las protestas también se dirigieron contra el gobierno del presidente Emmanuel Macron, cuestionado por las restricciones a las manifestaciones y el despliegue de 70,000 agentes de seguridad para evitar nuevos disturbios y saqueos.
En París, donde participaron entre 110,000 y 250,000 personas, la marcha terminó con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La policía había modificado el recorrido de la movilización a última hora, mientras un helicóptero vigilaba la concentración.
También se registraron incidentes en Lyon, Lille y Nantes, donde los agentes utilizaron gases lacrimógenos contra personas que protestaban en zonas no autorizadas. En Toulouse, un manifestante de 20 años sufrió una lesión grave en una mano.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que la mayoría de las marchas transcurrió sin incidentes, aunque atribuyó algunos enfrentamientos a grupos de extrema izquierda.
El aumento de precios impulsa las protestas
El encarecimiento del combustible, relacionado con la guerra en Oriente Medio, intensificó el descontento por la pérdida del poder adquisitivo de los hogares franceses.
A las movilizaciones se sumaron estudiantes de liceo que denuncian el deterioro de las instalaciones escolares y la falta de profesores sustitutos.
Fleury Drieu, un profesor jubilado que participó acompañado de su hija de 15 años, pidió al gobierno escuchar las demandas de los manifestantes.
“A un momento dado, hay que escuchar lo que la gente tiene que decir. Ya no pueden más”, declaró a AFP.
Las restricciones a las protestas también provocaron críticas. Léa Berthelot, una actriz de 26 años que participó vestida como Marianne, símbolo de la República francesa, denunció obstáculos para ejercer el derecho a manifestarse.
“Se hace todo lo posible para disuadirnos de hacerlo, se nos priva de los lugares importantes, simbólicos de París”, afirmó.
Convocan nuevas movilizaciones y huelga general
El dirigente de izquierda Jean-Luc Mélenchon pidió a Macron atender las exigencias de los manifestantes, mientras el gobierno prepara medidas para los estudiantes que prevé anunciar el lunes.
Sin embargo, el Ejecutivo enfrenta presiones presupuestarias, pues busca aplicar un ajuste fiscal en 2027 para reducir el endeudamiento público.
Las movilizaciones continuarán. El movimiento de los chalecos amarillos, que protagonizó importantes protestas durante el primer mandato de Macron, convocó a una nueva jornada dentro de siete días. Además, las principales centrales sindicales anunciaron una huelga general para el 5 de noviembre.
La tensión también afectó las actividades cotidianas en París. Museos como el Louvre y Orsay cerraron sus puertas, mientras numerosos comercios suspendieron operaciones o protegieron sus escaparates ante posibles disturbios.
En paralelo, unas 11,000 personas se manifestaron en Orleans contra Agrupación Nacional, el partido de ultraderecha encabezado por Marine Le Pen.
Ante las protestas registradas también en España, Italia y Albania, el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, llamó a respetar el derecho a la manifestación y priorizar medidas para reducir la tensión.



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