Besos y convivencia modifican el microbioma de la pareja
El microbioma humano, conjunto de microorganismos que habita en el cuerpo, puede modificarse y compartirse entre personas que mantienen una relación de pareja, explicó la investigadora Cristina Dorador, del Centro de Biotecnología y Bioingeniería y la Universidad de Antofagasta, en Chile.
Durante su participación en un seminario de la Facultad de Psicología de la UNAM, la especialista señaló que un beso de 10 segundos puede transferir hasta 80 millones de bacterias, lo que contribuye a que la composición microbiana de las parejas tienda a parecerse con el tiempo.
Indicó que mientras mayor es la cercanía física, mayor es la similitud entre microbiomas, lo que genera un equilibrio entre ambos organismos. En contraste, tras una separación, cada persona recupera gradualmente su microbioma individual.
La investigadora explicó que el microbioma influye en procesos biológicos relacionados con el comportamiento, ya que participa en la síntesis y regulación de hormonas vinculadas con la atracción, el apego y el deseo sexual.
También destacó su papel en la comunicación entre el intestino y el cerebro, lo que puede reflejarse en condiciones como el estrés o trastornos digestivos.
Dorador recordó que el microbioma está compuesto por bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que habitan principalmente en el intestino, la piel y la boca, y que cumplen funciones clave en la digestión, el sistema inmunológico y la protección contra patógenos.
En el mismo evento, la directora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Magda Campillo Labrandero, señaló que el estudio del neurodesarrollo requiere un enfoque interdisciplinario que integre áreas como psicología, biología y ciencias sociales.
El seminario formó parte de las actividades académicas orientadas al análisis del lenguaje, la cognición y el desarrollo neurológico, así como al desarrollo de herramientas para su estudio e intervención.
Con información de la UNAM.




Comentarios