El papa Francisco, de 88 años, se mantiene estable tras 20 días de hospitalización por una doble neumonía, informó el Vaticano. Aunque continúa recibiendo oxígeno de alto flujo, participó en la celebración del Miércoles de Ceniza desde su cuarto en el hospital Gemelli de Roma.
El pontífice “alternó reposo y trabajo” y se unió a la bendición de las cenizas, según el último reporte oficial. La misa de Imposición de Cenizas, que marca el inicio de la Cuaresma, fue presidida por los cardenales en la basílica de Santa Sabina, en la colina del Aventino.
En la homilía escrita por Francisco y leída por el cardenal Angelo De Donatis, el papa reflexionó sobre la fragilidad humana: “Tocamos la fragilidad en la experiencia de la enfermedad, la pobreza y el sufrimiento que a veces irrumpe de manera repentina sobre nosotros y sobre nuestras familias”.
El pontífice, que no ha hecho apariciones públicas desde el 14 de febrero, también llamó a la parroquia de Gaza como parte de sus gestos de cercanía ante el conflicto en la región.
El Vaticano señaló que, debido a la complejidad de su estado de salud, el pronóstico sigue siendo reservado y no se ha confirmado cuándo podría recibir el alta.
Desde su barrio natal en Buenos Aires hasta las afueras del hospital en Roma, fieles han elevado oraciones por su recuperación. “Esperamos que pueda terminar su obra y seguir siendo una voz en el desierto”, expresó Gabriela Lucero, de 66 años, tras una misa en Argentina.
Francisco, cuya salud ha sido frágil en los últimos años debido a cirugías en el colon y el abdomen, así como problemas de movilidad, ha descartado la posibilidad de renunciar al pontificado.
Con información de AFP