Israel mata a ministro de inteligencia iraní y amplía ofensiva contra cúpula de Teherán
Israel mató este miércoles al ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Jatib, en un bombardeo nocturno y autorizó a su ejército a atacar a cualquier alto funcionario iraní que esté en su lista de objetivos, mientras el conflicto con Irán y Estados Unidos escala con impactos en seguridad regional y en los precios de la energía.
La muerte de Jatib fue confirmada por el presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien calificó el hecho como un “cobarde asesinato”.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, informó que el funcionario fue “eliminado” y señaló que él y el primer ministro Benjamin Netanyahu dieron autorización para atacar a cualquier dirigente iraní cuyo rastreo operativo y de inteligencia esté completo, sin necesidad de una aprobación adicional.
Jatib es uno de varios altos mandos iraníes abatidos desde el inicio de la guerra. Entre ellos figuran el anterior líder supremo, Alí Jamenei, muerto el 28 de febrero, y el entonces ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh.
Esta semana también murieron Alí Larijani, exjefe del Consejo Superior de Seguridad, y Gholamerza Soleimanial, identificado como líder de la fuerza paramilitar Basij.
Medios iraníes reportaron bombardeos en Teherán, la provincia de Lorestán, Hamedán y la región de Fars. La agencia Tasnim informó de siete muertos y 56 heridos en zonas residenciales de Durud, en Lorestán. AFP indicó que no pudo verificar de manera independiente esas cifras.
Irán amenaza con represalias
El gobierno iraní advirtió que nadie escapará a las consecuencias de la guerra. El canciller Abás Araqchi afirmó en X que la “ola de repercusiones mundiales” apenas comienza.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución reivindicaron ataques que dejaron al menos dos muertos en la zona de Tel Aviv y prometieron vengar la muerte de los dirigentes iraníes.
El actual líder supremo, Mojtaba Jamenei, también amenazó con represalias por la muerte de Larijani y aseguró que los responsables “tendrán que pagarlo pronto”.
Además del frente con Israel, el conflicto se ha extendido a otros países de la región.
Arabia Saudita informó que interceptó misiles balísticos después de explosiones escuchadas sobre Riad. En Líbano, un nuevo bombardeo israelí sobre Beirut dejó una docena de muertos, mientras el Ministerio de Salud libanés reportó 968 fallecidos y más de 2,400 heridos desde el 2 de marzo.
Petróleo y gas, bajo presión
La guerra también impactó en el mercado energético. Los precios del petróleo subieron después de que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz, por donde circulaba cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, y tras un ataque de Estados Unidos e Israel contra el yacimiento South Pars-North Dome, la mayor reserva de gas conocida del mundo.
La televisión estatal iraní informó que el bombardeo provocó un incendio en ese megayacimiento, que aporta alrededor del 70% del gas natural nacional de Irán. El ejército iraní respondió con amenazas de atacar más infraestructuras energéticas en el Golfo.
En Estados Unidos, la Casa Blanca anunció una exención de 60 días a la Ley Jones para permitir que embarcaciones con bandera extranjera transporten carga entre puertos estadounidenses, como medida para contener el alza en los combustibles.
También se autorizó una licencia para ciertas transacciones entre entidades estadounidenses y la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Tensión entre Washington y sus aliados
El presidente Donald Trump presionó a sus aliados para que colaboren en una operación militar destinada a reabrir el estrecho de Ormuz. Sin embargo, varios países han tomado distancia de esa posibilidad y descartan participar en misiones de escolta para buques cisterna.
Trump respondió en su red Truth Social que Estados Unidos no necesita ayuda y sugirió que podría dejar solos a sus aliados para que resuelvan la crisis si dependen de esa ruta marítima.
En paralelo, Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, dijo ante el Senado que el gobierno iraní permanece intacto, aunque muy debilitado por los ataques contra su liderazgo y sus capacidades militares.
También aseguró que Irán no ha reanudado su programa de enriquecimiento de uranio desde que sus instalaciones fueron dañadas en junio de 2025, un señalamiento que contradice la justificación pública de Trump sobre una amenaza inminente.
Funeral en Teherán
En Teherán, cientos de personas participaron este miércoles en el funeral de Larijani y del general Soleimanial. Durante la procesión también se rindió homenaje a más de 80 marinos de una fragata iraní hundida por un submarino de Estados Unidos frente a Sri Lanka hace dos semanas.
Los ataúdes fueron cubiertos con banderas iraníes y los asistentes portaron retratos de Alí Jamenei, en una ceremonia marcada por consignas de luto y promesas de represalia.




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