El crimen organizado no da tregua en México, en medio de la creciente ola de violencia y la desesperación por el secuestro de una familia, la Policía Comunitaria de Ayahualtempa, en el Municipio de José Joaquín Herrera, tomó una medida extrema al integrar a 20 niños y adolescentes, algunos de ellos armados, como parte de sus fuerzas.

Esta decisión, fue tomada durante una asamblea el pasado miércoles, y tiene como objetivo presionar a las autoridades estatales del estado de Guerrero para que actúen contra el grupo criminal conocido como “Los Ardillos”.
Los jóvenes, con edades comprendidas entre los 12 y 17 años, rindieron protesta ante la comunidad y las autoridades comunitarias, comprometiéndose a defender su pueblo.

Por su parte los mayores se unirán a las labores de búsqueda de cuatro miembros de una familia secuestrados el pasado 19 de enero, según informaron dirigentes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y el Consejo Tradicional del Gobierno Nahua.
A pesar de que la comunidad ha señalado el lugar donde retienen a la familia secuestrada, las fuerzas de seguridad estatales y la Guardia Nacional no han respondido al llamado de ayuda. Esta asamblea comunitaria se llevó a cabo después de que los esfuerzos de búsqueda de las fuerzas federales y estatales no arrojaran resultados positivos.

Dirigentes de la CRAC-PF informaron que, según una comunicación telefónica con una de las personas secuestradas, estas estarían retenidas en Tlanicuilulco, donde “Los Ardillos” tienen su centro de operaciones, por ello la decisión de incorporar a los niños a la Policía Comunitaria busca intensificar la presión sobre las autoridades para encontrar a los desaparecidos.
El pasado martes, en una mesa de trabajo en la comunidad de Alcozacán, del Municipio de Chilapa, autoridades estatales se comprometieron a intensificar la búsqueda de los secuestrados, mientras la comunidad enfrenta una situación cada vez más desesperada en su lucha contra el crimen organizado. Importante decir que en medio de la incertidumbre, la integración de jóvenes a la lucha comunitaria refleja la desesperación de los habitantes de Ayahualtempa.
Lamentable lo que sucede en el estado de Guerrero, donde la descomposición social y la violencia son pan de todos los días, donde los habitantes hacen llamado urgente a las autoridades junto con la promesa de estos niños y adolescentes que dejaron sus juguetes y la escuela para proteger sus hogar y su comunidad, hoy en día la comunidad enfrenta una terrible encrucijada, exigiendo justicia y seguridad a las dependencias estatales responsables, a pesar de exponer la vida de los más jóvenes de su comunidad.