En Taxi Driver, de 1976, vemos lo que rompe a un veterano.
Todo ser humano tiene un punto de quiebre. Por fortuna, no todos llegan a descubrirlo. En Taxi Driver, de 1976, vemos lo que rompe a un veterano.

Un chofer de taxi no tan común.
Travis Bickle es un hombre ordinario… aparentemente, demasiado ordinario. Ha vivido los horrores de la guerra y, como a la mayoría, lo han marcado permanentemente. Solo que las cicatrices, heridas latentes, no son visibles en un espejo.
La sexta película dirigida por Martin Scorsese es la que lo puso en un contexto mundial. Si bien su primera película de gran reconocimiento fue su cuarta, Mean Streets, de 1973, fue con Taxi Driver que gran parte del mundo puso los ojos en el joven director.
Una de las bondades de Mean Street, es que contaba con un fresco Robert De Niro, quien hacía su propio camino y estaba a punto de explotar con su interpretación de Vito Corleone, en El padrino 2 (The Godfather II), de Francis Ford Coppola.
Las carreras de De Niro y Scorsese se entrelazaron desde ese momento.
Otro actor que comparte en ambos filmes de Scorsese, es Harvey Keitel.
En Taxi Driver, Cybill Shepherd es Betsy, interés romántico de Bickle y, una muy joven Jodie Foster, da vida a Iris.
La producción cuenta con la música de Bernard Herrmann, en lo que fue su último trabajo. El compositor murió horas después de haber completado la grabación de la banda sonora. Por esta razón, en Taxi Driver aparece una dedicatoria a Herrmann.
Otros hechos notables en torno al filme fue la selección de Foster, debido a su corta edad (12 años durante la filmación) y a la intensidad de su papel, además del contexto en el que se desempeña (como prostituta). Sin embargo, la actriz contó con el apoyo de la producción, sobre todo de De Niro, además de ayuda sicológica durante el proceso de filmación.
Por otra parte, en 1981 un hombre realizó un atentado en contra de Ronald Reagan, entonces presidente de Estados Unidos, quien recibió una bala y fue enviado al hospital. El perpetrador intentaba impresionar a Jodie Foster tras haber visto el filme y obsesionarse con ella. El criminal incluso usó un corte de cabello estilo mohawk, igual al que porta De Niro en el filme.
El atentado tuvo tal impacto en el director que se cuestionó si debía seguir en la industria del cine.
Tal vez Taxi Driver apela al sector humano que se ha sentido solo y fuera de lugar en algún momento de su vida. Y eso englobaría prácticamente a todos. Sin embargo, en el caso de Bickle, vemos que no se trata realmente de una persona común y, aunado a sus problemas adquiridos en la guerra de Vietnam, cuenta con los previos, tales como su inhabilidad para conectar con la gente y su falta de empatía en ciertos casos.
El director y su equipo se enfocan en proyectar la sensación de soledad del personaje y de hacernos sentir dentro de un mundo demasiado real donde la esperanza no es un elemento que se maneje cotidianamente. Y si esta llega, puede ser de la manera más violenta.
El estreno de Taxi Driver, en Estados Unidos, fue el 8 de febrero de 1976. En 2026 cumple 50 años.
Aquí puedes leer acerca de otro filme de Scorsese y De Niro, Goodfellas:
Y Casino:



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