Uno de los grandes estrenos en comic de inicios de los años noventa, fue el de Ghost Rider. Y un buen relato, cuando Ghost Rider conoce a The Punisher.

El nuevo jinete.
Hace un par de días recordamos un encuentro entre estos dos personajes, de naturaleza solitaria y oscura. La de Daniel “Dan” Ketch, era la más reciente versión del Rider de Marvel pues, como sabemos, el vengador tuvo su origen en otra editorial. Como en el caso de Daredevil, cuando los derechos quedaron sin dueño, Marvel los reclamó.
Entonces, la editorial creó sus propias versiones, que han sido las definitivas (aunque las originales cuentan con sus buenas bases de seguidores).
La versión más exitosa de Ghost Rider ya no vivía en el viejo oeste ni andaba a caballo. Era más Dennis Hopper y Henry Fonda en Easy Rider (1969), que John Wayne en True Grit (1969). Johnny Blaze fue el representante de toda una generación.
Pero los noventas requerían de un nuevo vocero, que tomó forma en la figura de Dan Ketch, debutando directamente en Ghost Rider #1, publicado el 13 de marzo de 1990. El éxito fue automático.

Ghost Rider conoce a The Punisher.
La revista era producida por un gran equipo creativo, el escritor Howard Mackie, el dibujante Javier Saltares y el entintador, Mark Texeira, quien en poco tiempo también se haría cargo de los lápices.
Como sucedió con varios comics de ese tiempo, la demanda fue brutal y los primeros números se cotizaron con muy altos precios. Por el contrario, ahora los puedes conseguir por módicas sumas.
El inevitable encuentro entre Ghost Rider y The Punisher, se dio en el comic del primero, ediciones 5 y 6, publicadas el 10 de julio y 14 de agosto de 1990. La portada del #5 fue realizada por Jim Jee.
Fue tal la demanda por la primera parte (en Ghost Rider #5), que se produjo una segunda impresión, de un menor tiraje y que se distingue porque la portada se imprimió con fondo negro y varios detalles en tinta metálica dorada. Estos ejemplares son escasos y muy buscados hoy en día.

Lucha de egos.
Ambos vigilantes se distinguen por tener una muy peculiar forma de hacer justicia y difícilmente aprueban puntos de vista distintos a los suyos. Es por ello que resulta natural que haya un choque ideológico desde el momento en que se conocen.
Tampoco ayuda la percepción que la sociedad tiene de cada uno. El prejuicio es el mejor ingrediente de una bomba molotov. Aun así, Frank y Dan logran superar sus diferencias y comprenden la forma de operar del otro.
Mackie, Saltares y TEX, junto con el colorista Gregory Wright y el rotulista Michael Heisler, hacían un combo perfecto para este tipo de relatos taciturnos. La editora de la revista era Bobbie Chase.

Texeira y sus vigilantes.
Con el tiempo, Texeira fue asociado tanto a Ghost Rider como a Punisher, habiendo tenido temporadas como ilustrador de ambos personajes. Así que este encuentro resulta, además de premonitorio, familiar para muchos lectores. Por cierto, TEX tendría una corta, pero recordada temporada en el comic de Wolverine, junto con el escritor Larry Hama.
De regreso a nuestra historia, las amenazas que enfrentan los dos vigilantes son un poco más urbanas, pese a la esencia sobrenatural de Ghost Rider. Lo callejero les permite operar bien en conjunto y de una manera creíble dentro del universo Marvel. La pareja funciona tan bien, que incluso se hacen bromas verbales sin salirse de la forma de ser de cada personaje.
El sarcasmo, la acción y la noche, son algunas de las características del primer encuentro entre Frank Castle y Dan Ketch, en Ghost Rider #5 y #6.

Te presento la nota donde vemos otra colaboración, también por Texeira, en Punisher War Journal #29 y #30:
El lanzamiento de Punisher War Zone:
El estreno del comic de dos Ghost Riders, Dan Ketch y Johnny Blaze:
Y Wolverine, de Hama y Texeira: