La Carpeta Verde

Propaganda de guerra para un 2026 que huele a pólvora

2026 parece que se convertirá en el año de la guerra. Esta coyuntura tan vigente en casi todas las latitudes reafirma que los combatientes no son únicamente los soldados apostados en los frentes de batalla; también se hacen presentes figuras como los comunicólogos que van armados con un arsenal propagandístico teniendo a las ideas como parte de sus municiones. Desde la trinchera simbólica de las conferencias de prensa, medios de comunicación, plataformas de redes sociales y más, se lucha contra el “enemigo” externo e interno.

La integración de estos roles intelectuales que se militarizan en la maquinaria bélica no es cosa de los vestigios del pasado ni tampoco un secreto a voces, pues es una práctica documentada que se ha venido refinando durante décadas, y a decir verdad, a pasos agigantados en el siglo XXI.

El profesor estadounidense David H. Price nos da muestra de ello en su obra Weaponizing anthropology: social science in service of the militarized state, exponiendo cómo las ciencias sociales se han utilizado para dichos propósitos, específicamente en las fuerzas armadas de su país. Sociólogos, antropólogos, publicistas, psicólogos e historiadores sirven en los conflictos como orquestadores de campañas de propaganda para moldear la opinión pública, influir directamente en el terreno, y hasta motivar o desmoralizar a las tropas.

> TE PUEDE INTERESAR | La narrativa de “México Enemigo” como arma estratégica

Para clarificar la forma de operación de estos artificios de la comunicación en tiempos pendencieros, la historiadora belga Anne Morelli, tomando de base las reflexiones hechas en 1928 por Arthur Ponsonby (un aristócrata inglés que fue un duro crítico de las mentiras propagandísticas de la Primera Guerra Mundial), esboza en su ensayo Principios elementales de la propaganda de guerra un decálogo de técnicas narrativas universales que pueden ser aplicadas en múltiples tipos de conflictos calientes, fríos o tibios —como ella los denomina—, tanto por los “agresores” como “victimarios”.

Aquí un resumen con sus características.

Los 10 principios de la propaganda de guerra en la actualidad, según Morelli

1. Nosotros no queremos la guerra

Yo no quiero hacer la guerra, de hecho la aborrezco; pero si me tengo que defender de ti no dudaré en aplicarla en su totalidad sin vacilaciones.
Putin sobre Europa: No queremos guerra con Europa, pero si empiezan estamos preparados y no quedará nadie con quién negociar la paz.

2. El adversario es el único responsable de la guerra

Tú eres el único culpable de este conflicto, tú provocaste todo con tu agresividad sistemática. Yo solo respondo a tu provocación, por lo que cualquier violencia que ejecute es enteramente tu responsabilidad.
Netanyahu sobre Palestina: Hay un único responsable de cada uno de los civiles muertos y es Hamás.

3. El enemigo tiene el rostro del demonio (o el “villano de turno”)

Tú no eres un adversario político, eres la encarnación absoluta del mal: nazi, terrorista, fascista, genocida, el nuevo Hitler y anticristo. Tu existencia misma justifica tu destrucción total.
Zelenski sobre Putin: Hitler cruzó una línea tras otra. Putin está haciendo lo mismo; es el nazi de Moscú.

4. Enmascarar los fines reales de la guerra presentándolos como causas nobles

No lucho por petróleo, territorio o poder; mi guerra es por democracia, derechos humanos, protección de civiles, libertad. Mis verdaderos intereses son causas universalmente justas porque soy bueno.
Bush sobre Irak: La guerra es justa, noble y necesaria; Irak libre puede dar un ejemplo de esperanza a toda la región y conducir a otras naciones hacia la democracia.

5. El enemigo provoca atrocidades a propósito. Si nosotros cometemos errores es involuntariamente

Tus atrocidades son deliberadas, sistemáticas, crímenes contra la humanidad; las mías son errores minúsculos, daños colaterales inevitables, provocados por tu cobardía.
Ejército sudanés sobre guerra civil: Los rebeldes hacen genocidio étnico y masacres deliberadas, pero nuestros bombardeos sistemáticos son errores operativos.

6. El enemigo utiliza armas no autorizadas

Tú usas armas prohibidas, cobardes, inhumanas. Yo solo uso armamento convencional legítimo para defenderme de tu barbarie tecnológica, pero si empleo ventajas tácticas yo soy un estratega brillante.
Ejército ruso sobre ucraniano: Denunciamos que el enemigo usa fósforo blanco en sus ataques con drones violando la convención de Ginebra (los rusos hicieron lo mismo meses atrás).

7. Nosotros sufrimos muy pocas pérdidas. Las del enemigo son enormes

Mis pérdidas son pocas, heroicas, insignificantes frente a la victoria inminente; las tuyas son catastróficas, humillantes, prueba de tu inferioridad militar absoluta.
Zelenski sobre ejército ruso: Rusia pierde más de 1,000 soldados diarios, mientras que las de Ucrania son menos de 43,000 en total (el ejército ucraniano ha tenido que apoyarse de legiones extranjeras para soportar sus bajas).

8. Los artistas e intelectuales apoyan nuestra causa

Los mejores artistas, intelectuales, celebridades del mundo apoyan mi causa justa; tú solo tienes propagandistas mediocres y mercenarios. Mi batalla es culturalmente superior.
Partido Comunista Chino sobre Taiwán: Jackie Chan e influencers locales abogan por una reunificación de Taiwán, mostrando que la unión es próspera y la separación causa caos.

9. Nuestra causa tiene un carácter sagrado

Mi causa no es mundana; es sagrada, existencial, civilizatoria, religiosa. Lucho por Dios, la patria, la familia, la civilización, la restauración histórica. Tú representas la profanación absoluta.
Netanyahu sobre Palestina: Gaza es la tierra de Dios; es una expresión del derecho inalienable del pueblo judío a la Tierra de Israel.

10. Los que ponen en duda la propaganda de guerra son unos traidores

Quien dude de lo que digo, cuestione mis cifras o pida diálogo es un traidor, agente enemigo, cobarde desmoralizador. Solo la adhesión total a mi verdad es patriótica.
Trump sobre opositores: Quienes no están de acuerdo con la intervención de Venezuela son unos extremistas de izquierda, apoyan el narcoterrorismo y traicionan la seguridad nacional.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, y su esposa, posando en fotografías para la revista Vogue en 2022

La cruda realidad de la propaganda de guerra

Aunque los textos de Ponsonby y Morelli se estructuran en una especie de manual para el lector con ejemplos prácticos y de distintas modalidades, no pretenden fomentar una apología a la propaganda belicista. Más bien, al puro estilo de Nicolás Maquiavelo en El príncipe, buscan desnudar el crudo ejercicio de esta faceta obscura de la comunicación política para ayudar al ciudadano a navegar entre la densa neblina y desarrollar un criterio más profundo. En palabras de Rafael Poch, quien escribe el epílogo de la versión reeditada y ampliada del libro de Morelli, este contenido sirve como un “antídoto a la lógica de rebaño”.

De cualquier manera, en apego a la visión pragmática de las cosas, no queda más que aceptar una realidad. A pesar de que esta propaganda nos pueda parecer nauseabunda, lamentablemente es y seguirá siendo parte fundamental del quehacer de la guerra. Así como el espionaje es visto como inmoral, injusto y hasta criminal, su aplicación existe porque es parte inherente de la naturaleza de un Estado en sus esfuerzos de supervivencia. Lo mismo aplica para lo anterior.

Para el momento que atravesamos como sociedad global, oportuna es la cita que Morelli hace del novelista frances Émile Zola, que en 1864 escribió un párrafo que bien podríamos enmarcar en la retórica bélica de hoy:

“Los motivos de la guerra son difíciles de inventar […] Tras largas reflexiones me ha venido una inspiración sublime. Lucharemos siempre por los otros, nunca por nosotros mismos […] Observen el honor que obtendremos de tales expediciones. […] Nuestra pasión por prestar nuestras armas a quien las pida es un generoso deseo de pacificar el mundo, de pacificar, de hecho, a golpes. Nuestros soldados pasearán como civilizadores, cortando el cuello a quienes no se civilicen lo suficientemente rápido.

Notas al calce en esta carpeta

• La Segunda Guerra Mundial fue un hervidero de batallas narrativas, provocando innovaciones disruptivas en el oficio de comunicar; si pronto nos veremos en una situación de proporciones similares, seguro la propaganda llegará a nuevos límites insospechados de la mano de la inteligencia artificial.

Nodos bajo la lupa en esta carpeta

Arthur Ponsonby: político y activista social de la primera mitad del siglo XX; es uno de los precursores de la crítica a la propaganda y medios de comunicación; su máxima célebre es “Cuando se declara la guerra, la primera víctima es la verdad”.

Anne Morelli: historiadora especializada en religiones, minorías y prensa; es profesora emérita de la Universidad Libre de Bruselas donde su curso “Crítica histórica aplicada a los medios de comunicación modernos” ha sido muy exitoso.

David H. Price: antropólogo reconocido por sus trabajos de investigación que analizan los esfuerzos hechos por las fuerzas armadas y agencias de inteligencia estadounidenses en convertir la antropología en una arma de contrainsurgencia; profesor emérito de Universidad de St. Martin.

Publicidad
Publicidad