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En el espacio, nadie puede escucharte gritar. The X-Men.

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En el espacio, nadie puede escucharte gritar. The X-Men, fuera de su elemento, luchan por sobrevivir y por salvar a la galaxia.

(En el espacio, nadie puede escucharte gritar. The X-Men)

The X-Men… encrucijada espacial.

Un tiempo muy ocupado para los mutantes (y muy peligroso dentro de las páginas) fue la etapa final del escritor Chris Claremoint en el título.

Un nuevo equipo trataba de ajustarse, lo cual no es fácil cuando desconfían unos de otros. Una colección de desconocidos entre sí portaba el uniforme de la Escuela para Jóvenes Superdotados de Charles Xavier.

Y para salvar a su mentor, tal vez tendrían que matarlo.

Al final del número anterior, los recién ingresados al equipo, Gambit y Jubilee, descubren a un traidor entre sus filas y quien cuenta con el potencial de hacer caer al imperio Shi’Ar. Se trata de Professor X.


Ni Gambit ni Jubilee conocen a Xavier ni han pertenecido a su extinta escuela. Aun así, les resulta difícil creer que se trate del propio creador de los X-Men.

Charles ordena a Gladiator (sometido bajo su poder mental) que acabe con la vida de Deathbird, quien conoce las verdaderas intenciones del telépata.

Cuando Gladiator está a punto de cumplir con su misión, Gambit irrumpe para salvarla y descubre a otra prisionera, Lila Cheney, quien escapa al teletransportarse junto con Deathbirth, abandonando a Gambit y Jubilee a su suerte.

La joven Jubilee, en un enorme despliegue de su recién descubierto poder, destruye el lugar. A la distancia, el resto de los X-Men y los Starjammers acuden a la ayuda de Xavier.

Después de titubear, un enardecido Wolverine clava sus garras en Professor X para dejarlo sin vida. Entonces, una manipulada Psylocke ataca a Logan y lo derrota.

Lila y Deathbirth aparecen para salvar el día, transportando lejos a Storm, Banshee y Forge. Cuando Deathbird convence a los tres X-Men de su versión, saben que corresponde a los cinco salvar al Imperio.

Un ligero inconveniente es que Xavier y Lilandra tienen a la Guardia Imperial, The Starjammers, Psylocke, Jubilee y Wolverine, mientras que los X-Men no cuentan ni siquiera con un equipo completo.

Por su parte, Gambit aún está desaparecido.


En una cámara secreta, un nuevo Xavier es creado para suplir el lugar del fallecido y, de esa manera, poder mantener el control mental sobre Lilandra quien, a su vez, tiene el mando del imperio.

Para poder replicar a Xavier, se requiere de las habilidades de la especie que se encuentra detrás del complot… los Skrulls.

Del final de esta narración hablaremos pronto.

Uncanny X-Men #276 fue escrito por Claremont con arte a lápiz de Jim Lee, tintas de Scott Williams, tipografía de Pat Brosseau y colores de Joe Rosas.

Aunque no se encontraban de acuerdo en el rumbo del título, lo que propició el despido de Claremont después de 16 exitosos años a cargo de los X, la dupla del escritor y Jim Lee creó un puñado de espectaculares números.

El gran resultado del trabajo en conjunto aceleró la creación de un segundo título para The X-Men. Sin embargo, hubo enormes alteraciones en los planes originales.

Como dato final, la frase citada al inicio de este artículo, traducción de “In space nobody can hear you scream”, fue creada por Barbara Gips para la campaña de promoción del filme Alien, de 1979.


Ahora te ofrezco la nota anterior con la edición de aniversario de Uncanny X-Men #275:

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