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Música

David Gilmour, con On An Island, toma el sonido Pink Floyd.

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A veces, una persona se puede llevar un espíritu consigo (no literalmente, claro). David Gilmour, con On An Island, toma el sonido Pink Floyd.

(David Gilmour, con On An Island, toma el sonido Pink Floyd)

David Gilmour… ningún hombre es una isla.

Hacer algo distinto no solo podría ser incongruente, sería imposible. Y es que el guitarrista y cantante de la banda de rock progresivo se mantuvo en la alineación casi desde el inicio y hasta su final. Era el propio Gilmour uno de los responsables de su estilo.

Pink Floyd tuvo tres etapas, la de Syd Barrett, la de Roger Waters y la de David Gilmour. Fue durante la última que se forjó el sonido más comercial y conocido, cuando se volcaron al lleno de estadios y múltiples fechas de sus conciertos por todo el mundo.

Los dos últimos álbumes de Floyd corresponden a esta etapa. A Momentary Lapse of Reason (1987) y The Division Bell (1994), así como el colofón (y gran producción), The Endless River (2014).

Es por ello casi obligado -y también muy esperado- por los seguidores de Floyd que, cuando Gilmour hiciera un material discográfico no se alejara demasiado de lo conocido.

El guitarrista británico dio a conocer On An Island, su tercer disco como solista, el 6 de marzo de 2006 (día que también es su cumpleaños). Esto representó un respiro para los fans y el fin de una era de sequía auditiva.

La espera era doble, ya que el músico no había generado un disco en solitario en 22 años, desde About Face, de 1984. Y no lo volvería a hacer en casi 10 años, con Rattle That Lock, de 2015.


Una isla con varios invitados.

Decir que On an Island es un disco como solista es solo eso, un decir, pues Gilmour se hace acompañar de varios de sus amigos y acompañantes en Pink Floyd, y es por ello que la producción también se acerca a este concepto.

En el material colaboran algunas de las personas que ayudaron a Gilmour y Floyd en su última o periodo, como el también experimentado Phil Manzanera, de Roxy Music, además de David Crosby y Graham Nash.

También participan, Richard Wright, tecladista y cantante de Pink Floyd, así como el saxofonista y miembro del grupo (aunque no de manera oficial), Guy Pratt. Bob Klose, integrante de Floyd antes de que el grupo adoptara ese nombre, también colabora en la placa.

Otros invitados son Jools Holland, Robert Wyatt y Georgie Fame.

Las letras son compuestas en gran medida por la esposa de Gilmour, Polly Sampson, quien también tuvo una importante injerencia en las letras de The Division Bell.

Los sencillos fueron el que da nombre al disco y “Smile”.

Gilmour hizo una extensa gira de promoción que le ayudó a mantener su lugar y vigencia. También ayuda el hecho de que se apoya de los clásicos de Floyd, que representan toda una experiencia presenciar en directo.

En su cumpleaños número 60, David Gilmour entregó un gran material, On An Island.


Aquí puedes leer acerca de About Face, primer álbum de Gilmour:

Rattle That Lock:

David Gilmour en un concierto acústico:

Y un interesante proyecto de The Orb con Gilmour, Metallic Spheres:

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