Publicidad
Cine

Nuevas versiones de los clásicos. La profecía, de 2006.

Publicidad

Hay con ciertos temas con los que no hay que meterse. Como los que tiene que ver con hacer nuevas versiones de los clásicos. La profecía, de 2006, por ejemplo.

(Nuevas versiones de los clásicos. La profecía, de 2006)

La profecía versión 2.0.

La nueva versión, o remake, se dio a conocer el 6 del 6 del 06 (o 666); esto es, el 6 de junio de 2006, hace 20 años.

La profecía, o The Omen, es uno de los más grandes clásicos del cine de horror, que fue dirigida por Richard Donner (Superman,Arma mortal, The Goonies). Fue precisamente, The Omen, la película que hizo que despuntara la carrera de Donner.

Como dato adicional, la primera película también se estrenó el 6 de junio, pero de 1976.

La primera versión cuenta con las actuaciones de Gregory Peck, Lee Remick, David Warner y Harvey Spencer Stephens, como el “pequeño demonio” (diría Homero Simpson), Damien.

La historia escrita por David Seltzer, aborda el tema de lo que sucedería si naciera el anticristo. Se asume que llegaría como un niño normal. Pero, ¿dónde y en qué familia?

En 2006, el director John Moore tomó en sus manos el proyecto de hacer una visión renovada.

A la película le fue mal en cuanto a críticas, mas no en taquilla ya que, de un presupuesto de 25 millones de dólares, recaudó 120 millones.


Ahora, la película en sí, tiene algunas fallas, tanto argumentales como técnicas. Sin embargo, es una buena propuesta que tiene muchos elementos de valor. Entre los principales, sus actores.

Liev Schreiber sustituye a Gregory Peck como Robert Thorn, el padre de la creatura; Julia Stiles, es Katherine Thorn (interpretada originalmente por Lee Remick); Mia Farrow, es la nana, Willa Baylock; Seamus Davey-Fitzpatrick, encarna a Damien; David Thewlis, es el reportero y paparazzi, Keith Jennings; Pete Postlethwaite, da vida al padre Brennan, y Michael Gambon hace una breve aparición como Bugenhagen.

Incluso, Harvey Spencer Stephens, el Damien original, hace un cameo como reportero.

El filme tiene demasiadas similitudes con la primera película, un factor para causar la molestia entre los críticos. Por el contrario, la tecnología permite algunas bondades en la más reciente.

Incluso, la música de Marco Beltrami toma algunos temas prestados de la banda sonora de Jerry Goldsmith.

Moore hace algunas cosas interesantes, tales como utilizar la simbología del color y tal vez la lleva al extremo de la obviedad, más esto nos permite ver con mucha claridad cómo se utilizan los colores para realzar determinados momentos, dar pistas y crear ambientes con el manejo de la percepción. En The Omen, el rojo es básico. La fotografía es de Jonathan Sela.

Un ejercicio que resulta divertido es comparar ambas películas, por lo que te recomiendo verlas. Cada una tiene su valor y su público.


Te presento una nota en al que revisamos varios filmes representativos del género:

Publicidad
Publicidad