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Cine

Por lo visto, tiene buen gusto. El diablo viste a la moda.

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El mundo de la moda existe como concepto utópico y un deseo común. A su vez, es su propio demonio. Y, por lo visto, tiene buen gusto. El diablo viste a la moda.

(Por lo visto, tiene buen gusto. El diablo viste a la moda)

El diablo viste de Prada.

En 2026, 20 años después de que se estrenara la primera parte, llegó la secuela que, sin duda, ha sido de los filmes más esperados del año. Curioso, pues no se trata de una franquicia de alto presupuesto de ciencia ficción, acción u horror.

Es, simplemente, una película muy esperada.

Y no entremos en detalles acerca de su final (de ninguna de las dos partes), pues algunos de sus seguidores se desencantaron de la propuesta. Sin embargo, sin decir mucho al respecto (para evitar spoilers), podemos decir que Andy no abandona sus sueños. Al contrario, rectifica su curso para retomar el deseo de toda una vida.

Ese es, precisamente, el sustento para la segunda parte.

Sin embargo, nosotros nos enfocaremos hoy al vigésimo aniversario de la primera.

La película está basada en la novela escrita por Lauren Weisberger, publicada el 6 de febrero de 2003.

Supuestamente un trabajo de ficción, la obra tiene muchos aspectos biográficos que despertaron el interés de los lectores, el público y hasta las industrias del cine y de la moda.

La segunda referida es un mundo en sí que, como se nos indica, mueve millones de dólares por todo el mundo. Al parecer, es un lugar idílico de sofisticación, de opulencia y aspiracional. Como en todo, el concepto puede estar algo romantizado y exagerado, mas no demasiado.

Por el contrario, también somos testigos de las exigencias extremas que cobran factura sobre su gente, ya sea modelos y personal en general, en las diversas cadenas de producción.

No muy coincidentemente, Weisberger trabajó como asistente personal de una de las gurús de la moda y las publicaciones de moda, Anna Wintour, editora en jefe de la revista Vogue, de 1988 a 2025. Las conclusiones son obvias.

La gran Meryl Streep no basó del todo el personaje de Miranda Priestly en Wintour quien, de entrada, es británica, aunque sí se perciben ciertos aspectos familiares.


Un jefe encumbrado es algo relativamente común y no exclusivo de este medio, por lo que muchos podrán verse identificados con este tipo de situaciones en el que, como trabajador “común y corriente”, hay que soportar algunos tipos de maltratos. Afortunadamente, esas situaciones van siendo cada vez menos toleradas, tal y como se puede ver en la secuela.

Además de mostrar un perfil empático e identificable en el personaje de Andy Sachs, el filme tiene muchos puntos de atracción. Andy es una mujer que se abre paso y consigue cumplir varios de sus objetivos, como el establecer una carrera en el periodismo.

La narrativa y aspectos técnicos de El diablo viste a la moda son tan atractivos como la historia misma o las actuaciones.

A su vez, las canciones elegidas son minuciosamente incorporadas en los momentos exactos. En general, las letras tienen que ver con las situaciones. Parece como si Madonna, Jamiroquai, Moby, U2, KT Tunstall, o el resto de los músicos hubieran escrito las canciones para la película.

Además, la banda sonora instrumental de Theodore Shapiro tiene su propio valor.


En este filme, aspectos como el maquillaje, vestuario y diseño de producción tienen su propio protagonismo y son relevantes para la identidad de la película.

La novela dio origen al filme y ambos inspiraron el musical que se estrenó en 2022 y que cuenta con canciones cuya música fue compuesta por Elton John. El letrista no fue el legendario Bernie Taupin, sino Mark Sonnenblick.

El libro generó dos secuelas, La venganza vista a la moda (Revenge Wears Prada: The Devil Returns, 2013) y El diablo regresa (When Life Gives You Lululemons, 2018). En caso de que quieras seguir la historia de sus personajes.

El diablo viste a la moda (Devil Wears Prada), tuvo su premier en el festival de cine de Los Angeles (LA Film Festival), el 22 de junio de 2006, y el 30 de junio, en el resto de Estados Unidos.

A la fecha, el filme dirigido por David Frankel, se considera un punto alto en las respectivas carreras de sus protagonistas, Anne Hathaway, Meryl Streep, Emily Blunt y Stanley tucci. Por cierto, los primeros dos créditos se ordenaron distinto para la secuela, colocando a Streep como la protagonista.


Te presento otras notas relacionadas, como el primer filme protagónico de Meryl Streep, Kramer vs. Kramer, con Dustin Hoffman:

En 2012, Anne Hathaway se vistió de Catwoman en la última parte de la trilogía de Batman, de Christopher Nolan:

El álbum de KT Tunstall, Eye to the Telescope, donde aparece la canción de inicio del filme y que cuenta con otras excelentes composiciones como “Black Horse and the Cherry Tree”:

Un lugar en silencio, con Emily Blunt y su esposo, John Krasinski, quien también la dirige:

Y La terminal, de Steven Spielberg, con Tom Hanks, Catherine Zeta-Jones y Stanley Tucci:

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