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La más grande derrota de Batman vino de sí mismo, en Venom.

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La más grande derrota de Batman vino de sí mismo, no por parte de alguno de sus numerosos enemigos. Y lo podemos leer en Venom.


La caída del murciélago… en Venom.

“Veneno”, es una historia de cinco partes, publicada como parte de la serie mensual, Batman: Legends of the Dark Knight, de los números 16 al 20, del 5 de febrero al 4 de junio de 1991.

Situada en el pasado, Venom muestra la obsesión de Batman por ayudar a la gente y su enorme frustración cuando muere una pequeña niña que ha sido secuestrada.

El héroe se recrimina no haber sido lo suficientemente fuerte para realizar el rescate que, en realidad, requería de un ser con superfuerza, como uno de los tantos que habitan el Universo DC. Batman no lo es, es un humano con límites físicos.

El padre de la niña es un científico que desarrolla una fórmula que potencializa la fuerza física. Al hombre no parece importarle el trágico destino de su hija, solamente su misión, misma que ha sido la causa del secuestro, después de que el científico se negara a entregar su secreto.

El doctor le ofrece a Batman una muestra del medicamento y, aunque en una primera instancia la rechaza, posteriormente acepta.

Las pastillas crean una fuerte dependencia, además de que alteran la mente, desequilibrando y liberando la agresividad del individuo. Al poco tiempo, Batman es presa de la adicción, cayendo en todo tipo de excesos.


El objetivo de la historia es mostrar el camino de regreso de Bruce Wayne y de la manera en que se sobrepone ante lo que puede ser su peor caída.

Este relato es de suma importancia por varios factores, como el hecho de que después fue retomado para la creación del villano Bane, quien utiliza una variante de la fórmula.

Por otra parte, el equipo creativo que realizó el arco es de un muy alto nivel.

Venom fue escrito por Denny O’Neil, con bocetos a lápiz de Trevor Von Eeden, dibujo de Russell Braun, tintas de José Luis García-López, colores de Steve Oliff y tipografía de Willie Schubert. La revista era editada por Andy Helfer y Kevin Dooley.

El arco es algo fuera de lo común, ya que aborda temas muy reales y delicados, como lo es el abuso de sustancias. A diferencia de otras historias, en este caso la víctima es el propio protagonista, un héroe infalible, hecho que la hace llegar más cerca.

Al mismo tiempo, es una propuesta de grandes moralejas, sin ser moralista.


A 35 años de distancia, Venom se siente actual y no pasada de moda, en gran parte por la manera en que fue creada. O’Neil opta por el camino de la narración acompañando el estupendo arte con poéticas descripciones.

El arte resalta por las tintas del legendario García-López, así como por la paleta de apagados colores, provista por Oliff, dando un toque de realismo a una narración que no habla de heroísmo, sino de las fallas que cualquiera puede tener y que nos recuerda que siempre hay una salida.

Venom fue recopilado en un solo tomo y es la forma más práctica de conseguirla. Es una gran adición a tu colección.


Te dejo con otra nota en la que revisamos una historia clásica de Denny O’Neil y Neil Adams, en la que se aborda el tema de las drogas, en una de las temporadas más memorables del comic:

Y el debut del Green Lantern, John Stewart:

Otro debut, el de Azrael, creado por O’Neil y joe Quesada:

Se aproxima La caída del murciélago:

Y el brutal ataque de Bane:

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