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Bienestar

México ocupó cuarto lugar mundial en consumo de alimentos ultraprocesados

México ocupó el primer lugar en América Latina y el cuarto a nivel mundial en consumo de alimentos ultraprocesados entre 1999 y 2013, de acuerdo con datos expuestos por Ana Laura González Alejo, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien advirtió que los cambios en la alimentación están relacionados con la apertura comercial, los precios y la presencia de estos productos en la vida cotidiana.

Durante el panel “Analizar y reconfigurar los paisajes alimentarios frente a la hegemonía transnacional”, la académica explicó que el consumo de estos alimentos no depende únicamente de las decisiones individuales, sino también de las condiciones económicas y comerciales que determinan qué productos están disponibles para las familias.

Los alimentos ultraprocesados son productos elaborados industrialmente que suelen contener ingredientes como saborizantes, colorantes, emulsificantes y otros aditivos. Entre ellos se encuentran numerosos refrescos, botanas empaquetadas, galletas y productos de consumo inmediato.

González Alejo señaló que estos productos han ganado espacio en la alimentación de los mexicanos porque suelen ser más baratos, requieren poca preparación y están disponibles en una gran cantidad de establecimientos comerciales.

La investigadora sostuvo que este fenómeno está relacionado con las transformaciones económicas iniciadas durante la década de 1980, cuando México profundizó su apertura comercial y posteriormente estableció acuerdos de libre comercio con Estados Unidos.

Estos cambios, explicó, contribuyeron al debilitamiento de las dietas tradicionales y favorecieron una mayor presencia de productos industrializados en el mercado alimentario.

Apertura comercial transformó la alimentación mexicana

La profesora de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra de la UNAM explicó que las políticas económicas y los tratados comerciales modificaron la producción agrícola y la distribución de alimentos en México.

Uno de los sectores afectados fue el cultivo de maíz, debido al debilitamiento de la agricultura local y a la creciente dependencia de granos importados desde Estados Unidos, donde la producción recibe subsidios.

De acuerdo con González Alejo, estas condiciones influyen directamente en los alimentos que llegan a los hogares, sus precios y las posibilidades de mantener una dieta basada en productos tradicionales.

Por su parte, Benjamín Ajuria Muñoz, doctor en Geografía por la UNAM, explicó que América Latina concentra aproximadamente 8% de la población mundial, pero produce alimentos para 14% de los habitantes del planeta.

Sin embargo, señaló que existe un intercambio comercial desigual, en el que los países latinoamericanos exportan productos de alto valor económico y nutricional, mientras importan grandes cantidades de granos básicos producidos industrialmente.

El especialista también cuestionó las prácticas de dumping, mediante las cuales determinados productos se comercializan artificialmente a precios inferiores a sus costos de producción, lo que afecta la competencia con los productores locales.

Añadió que la globalización alimentaria ha favorecido la concentración de recursos y decisiones en grandes empresas transnacionales, que influyen tanto en la producción agrícola como en los hábitos de consumo.

Proponen fortalecer la producción local de alimentos

Ante este panorama, David Sébastien Monachon, investigador incorporado a la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Veracruzana, planteó la necesidad de transformar los sistemas alimentarios mediante la organización colectiva y el manejo ecológico de los recursos naturales.

Una de las alternativas mencionadas fue la agroecología, que busca desarrollar formas de producción agrícola basadas en procesos ecológicos y en el aprovechamiento responsable de los recursos.

El especialista señaló que también es necesario identificar las desigualdades en los territorios, fortalecer la organización de productores y consumidores, y participar en las decisiones relacionadas con presupuestos, compras públicas y regulaciones alimentarias.

Las reflexiones se presentaron durante un encuentro académico moderado por Gerardo Torres Salcido, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM, como parte de un seminario permanente dedicado al estudio de los sistemas productivos y el desarrollo territorial en México, Chile y Argentina.

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