Publicidad
Bienestar

Sube el costo de canastas de bienes que marcan las líneas de pobreza en México

Publicidad

El costo de los productos y servicios que se utilizan para medir si una persona puede cubrir sus necesidades básicas aumentó durante el último año en México, de acuerdo con la actualización de las Líneas de Pobreza publicada por el INEGI.

Estas mediciones sirven como referencia para determinar si los ingresos de una persona alcanzan para comprar alimentos y cubrir gastos esenciales como transporte, vivienda, educación o cuidado personal.

En mayo de 2026, una persona que vive en una zona urbana necesitó al menos 2,597 pesos al mes para cubrir únicamente su alimentación básica, mientras que en las zonas rurales el monto fue de 1,960 pesos. Estos valores corresponden a la llamada Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que mide si una persona puede adquirir la canasta alimentaria mínima.

Cuando se consideran además otros gastos indispensables para la vida cotidiana, como transporte, productos de higiene, educación y servicios, la cifra aumenta. En ese caso, una persona requirió 4,929 pesos mensuales en áreas urbanas y 3,554 pesos en zonas rurales para no ubicarse por debajo de la Línea de Pobreza por Ingresos.

Las líneas de pobreza no indican cuántas personas son pobres, sino cuánto dinero necesita una persona para cubrir una serie de necesidades básicas definidas por las autoridades estadísticas. Si los ingresos están por debajo de esos montos, se considera que existen dificultades para acceder a bienes y servicios esenciales.

El INEGI explicó que estas referencias se actualizan cada mes con base en los cambios de precios registrados en el país y forman parte de la metodología utilizada para medir la pobreza en México.

Alimentos impulsan el aumento

El costo de la canasta alimentaria aumentó 6.9% anual en las ciudades y 6.3% en las zonas rurales, un incremento superior a la inflación general anual, que fue de 3.9%.

Entre los productos que más influyeron en el encarecimiento de la alimentación se encuentran el jitomate, cuyo precio prácticamente se duplicó respecto al año anterior, además de la papa y los alimentos consumidos fuera del hogar.

En la medición que incluye tanto alimentos como otros gastos básicos, el transporte público también tuvo un peso importante en el aumento de los costos, tanto en zonas rurales como urbanas. A ello se sumaron rubros como cuidados personales, educación, cultura y recreación.

Las cifras muestran que, aunque la inflación general se mantuvo por debajo de 4%, el costo de los bienes y servicios considerados indispensables para el bienestar de las personas creció a un ritmo mayor durante el último año.

Publicidad
Publicidad