UNAM analiza rocas para ubicar futuros yacimientos de energía geotérmica
Investigadores de la UNAM desarrollan estudios especializados para identificar zonas con potencial para generar energía geotérmica en México mediante el análisis de la estructura interna de las rocas. El trabajo, encabezado por Sandra Vega Ruiz, del Instituto de Geociencias en la Unidad Juriquilla, Querétaro, busca aportar información clave para localizar y caracterizar yacimientos capaces de producir electricidad a partir del calor del subsuelo.
La investigación se realiza con muestras del Complejo Volcánico Los Humeros, entre Puebla y Veracruz, donde las características de las rocas permiten detectar el paso de fluidos calientes y la presencia de calor en el interior de la Tierra, elementos indispensables para el desarrollo de sistemas geotérmicos.
Uno de los principales objetivos es conocer la porosidad y la permeabilidad de las rocas. La primera indica cuánto agua caliente pueden almacenar, mientras que la segunda revela qué tan fácilmente esos fluidos pueden desplazarse y extraerse. Estos datos permiten evaluar si una formación rocosa podría aprovecharse para generar energía.
La energía geotérmica es considerada una fuente renovable porque utiliza el calor natural del planeta para producir electricidad, sin generar emisiones contaminantes como ocurre con los combustibles fósiles. México cuenta con diversas zonas donde ese calor se encuentra relativamente cerca de la superficie, aunque antes de desarrollar un proyecto es necesario realizar estudios geológicos detallados.
Para obtener esa información, el equipo utiliza el Laboratorio Universitario de Microtomografía de Rayos X (LUMIR), donde se generan imágenes tridimensionales del interior de las rocas sin dañarlas. La técnica funciona bajo el mismo principio que una tomografía médica, pero con una resolución capaz de observar estructuras de apenas unas micras de tamaño.
“Nuestro paciente son las rocas”, explicó Vega Ruiz al comparar el proceso con los estudios médicos que permiten observar fracturas o lesiones dentro del cuerpo humano. En este caso, la tecnología ayuda a visualizar los pequeños poros y fracturas que determinan el comportamiento de los fluidos en el subsuelo.
El proyecto también incluye una colaboración con investigadores de la Universidad del Ruhr de Bochum, en Alemania, para mejorar los métodos de exploración y aprovechamiento de recursos geotérmicos. Además, el equipo de la UNAM busca incorporar herramientas de inteligencia artificial para reconstruir la historia geológica de las rocas y ampliar sus aplicaciones en futuras investigaciones.



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