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Economía

Desempleo sigue bajo, pero más de la mitad de los mexicanos está en la informalidad

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Encontrar trabajo en México sigue siendo relativamente más sencillo que hace algunos años. Sin embargo, conservar un empleo con prestaciones, seguridad social y estabilidad continúa siendo un reto para millones de personas. Ese es el principal mensaje que deja la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente a mayo de 2026, publicada por el INEGI.

El dato más llamativo es que la tasa de desocupación se mantuvo en 2.8%, prácticamente sin cambios respecto al mismo mes de 2025. En otras palabras, de los 62.1 millones de personas que participan en el mercado laboral, alrededor de 1.7 millones buscaban empleo sin encontrarlo, mientras que 60.4 millones sí tenían alguna ocupación.

A primera vista, el mercado laboral luce sólido: hay 460 mil personas más trabajando o buscando empleo que hace un año y la población ocupada creció en 438 mil personas.

Pero ese panorama cambia cuando se observa la calidad de esos empleos.

El gran pendiente: la informalidad

La cifra que sigue definiendo al mercado laboral mexicano no es el desempleo, sino la informalidad.

En mayo, 55.2% de las personas ocupadas trabajó en condiciones de informalidad, lo que equivale a 33.4 millones de personas. Esto significa que más de uno de cada dos trabajadores desarrolla su actividad sin acceso pleno a prestaciones laborales o seguridad social, o bien en negocios que operan fuera de la formalidad. La proporción incluso aumentó ligeramente frente al 54.9% registrado un año antes.

La informalidad suele asociarse con el comercio ambulante, pero el concepto es más amplio. También incluye a personas que laboran para empresas formales sin acceso a seguridad social, trabajadores por cuenta propia en actividades de subsistencia y quienes desarrollan actividades económicas sin un vínculo laboral plenamente reconocido.

El INEGI también reportó que 18.3 millones de personas trabajan específicamente en el sector informal, equivalente al 30.3% de la población ocupada, una proporción superior a la observada hace un año.

Tener trabajo no siempre significa tener estabilidad

Los datos muestran otro cambio importante en la composición del empleo.

Mientras el número de trabajadores subordinados y asalariados disminuyó en 281 mil personas durante el último año, el trabajo por cuenta propia aumentó en 428 mil personas, y también crecieron los empleadores y quienes colaboran en negocios familiares sin remuneración.

Esto refleja que buena parte del crecimiento del empleo proviene de actividades independientes, una característica frecuente del mercado laboral mexicano cuando la economía genera menos plazas formales.

Por sectores, los mayores incrementos de ocupación se registraron en restaurantes y servicios de alojamiento, comercio, servicios diversos e industria manufacturera. En contraste, la agricultura perdió más de 400 mil trabajadores respecto a mayo del año pasado.

El desempleo sigue contenido

Aunque el desempleo permaneció prácticamente sin cambios, el perfil de quienes buscan trabajo ofrece algunas pistas.

La mitad de las personas desocupadas tiene entre 25 y 44 años, mientras que casi tres de cada diez corresponden al grupo de 15 a 24 años.

Además, 42.9% llevaba un mes o menos buscando empleo, lo que sugiere una rotación relativamente rápida dentro del mercado laboral.

La ENOE confirma una característica que economistas y especialistas han señalado desde hace años: el principal desafío del mercado laboral mexicano no es únicamente crear empleos, sino generar empleos de mayor calidad.

Con una tasa de desocupación inferior a 3%, México mantiene uno de los niveles de desempleo más bajos de los últimos años.

Sin embargo, mientras más de la mitad de la población ocupada continúe trabajando en la informalidad, millones de personas seguirán enfrentando condiciones laborales con menor estabilidad, menor protección social y mayores riesgos ante enfermedades, accidentes o periodos sin ingresos.

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