Ganadores del Nobel de Economía 2026 explican cómo controlar la inflación con tasas de interés
Los trabajos de Robert E. Hall y Michael Woodford, identificados como ganadores del Premio Nobel de Economía 2026 han contribuido al desarrollo de modelos que permiten a los bancos centrales ajustar las tasas de interés para controlar la inflación y reducir sus efectos sobre el consumo, la producción y el empleo.
Violeta Mireya Rodríguez del Villar, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, explicó que las aportaciones de ambos economistas estadounidenses ayudan a comprender cómo reaccionan las familias y las empresas ante las decisiones de política monetaria.
Estos modelos permiten analizar por qué un aumento de las tasas de interés no provoca necesariamente una reducción inmediata de los precios y cómo las expectativas económicas influyen en las decisiones de consumo e inversión.
En el caso de Robert E. Hall, sus investigaciones muestran que las personas no deciden cuánto gastar únicamente en función del dinero que reciben en el presente, sino también de lo que esperan ganar en el futuro.
Esto significa que las decisiones de los bancos centrales pueden tener efectos distintos a los previstos si no consideran las expectativas de ingresos de los hogares.
Por su parte, Michael Woodford desarrolló un marco teórico que incorpora las expectativas de consumidores y empresas, así como la dificultad que enfrentan los negocios para modificar sus precios de manera inmediata.
De acuerdo con la especialista, cuando aumentan las tasas de interés para contener la inflación, algunas empresas no pueden reducir sus precios rápidamente y optan por disminuir su producción, lo que puede afectar el empleo.
Woodford también desarrolló herramientas para calcular con mayor precisión cuánto deben modificarse las tasas de interés con el objetivo de mantener la inflación dentro de los niveles establecidos por los bancos centrales.
“Sus aportes son fundamentales. Han contribuido al desarrollo de la macroeconomía neokeynesiana moderna”, señaló Rodríguez del Villar, al explicar que estos modelos incorporan las expectativas sobre el futuro para estudiar los efectos de las políticas económicas.
La investigadora agregó que uno de los desafíos actuales consiste en comprender mejor por qué las familias y las empresas responden de manera diferente a los cambios en las tasas de interés.
Estos estudios permiten analizar no solo cómo contener el aumento de precios, sino también los posibles costos que las medidas contra la inflación pueden generar en la actividad económica y el empleo.



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