La secretaria de Educación en el estado, Martha Elena Soto Obregón, afirmó que los padres de familia de alumnos de educación básica y media superior están recibiendo de manera positiva la prohibición de comida chatarra dentro de las escuelas.
Luego de que la medida entrara en vigor desde este lunes, la funcionaria reconoció que restringir la venta de ese tipo de alimentos implicará un reto logístico y económico. No obstante, resaltó que la estrategia cuenta con el aval de padres y profesores para cuidar la alimentación de los menores.
“Finalmente es por un buen propósito. Si ustedes me preguntan si lo está recibiendo bien la ciudadanía, pues por supuesto, tanto los papás, incluso los chavos, los niños, están contentos, pero sí va a ser un reto logístico y por supuesto que también económico”, dijo.
Soto Obregón señaló que durante un mes, su dependencia en coordinación con la federación capacitó a profesores, supervisores y directivos, para vigilar que se cumpla con la normativa dentro de sus planteles. Además, sostuvo que no ha habido resistencia por parte de los vendedores de comida chatarra.
Sin embargo, reconoció que la comida chatarra sigue siendo accesible al exterior de las escuelas, por lo cual llamó a los padres de familia a asumir responsabilidad por la alimentación de sus hijos.
Mientras, adelantó que la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (Usebeq) buscaría proveedores de alimentos saludables, para lo cual se reunirá con padres de famila a fin de que se vendan este tipo de productos después de las vacaciones de Semana Santa.