Publicidad
Local

Cristina Monge: el descontento puede transformar la democracia

La crisis de las democracias actuales es, ante todo, una crisis de confianza que alcanza a gobiernos, congresos, poderes judiciales, partidos políticos y medios de comunicación, sostiene la politóloga española Cristina Monge, quien presenta en el Hay Festival Querétaro 2026 su libro Contra el descontento, una reflexión sobre cómo recuperar la participación ciudadana frente a la apatía y la polarización.

En entrevista con Update Me, Monge advierte que el problema no se limita a la pérdida de confianza en las instituciones. También alcanza la percepción que las sociedades tienen sobre su propia capacidad para enfrentar problemas como el cambio climático, la revolución digital, los cambios geopolíticos y los movimientos migratorios.

“El punto fundamental de la crisis de la democracia hoy es una crisis de confianza”, explica. Esa desconfianza, señala, se extiende a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero también a quienes tradicionalmente han funcionado como intermediarios entre la ciudadanía y el poder.

Entre ellos coloca a los partidos políticos y a los medios de comunicación. La politóloga, quien también colabora en medios españoles, reconoce que el periodismo enfrenta su propio problema de credibilidad.

“Tenemos una crisis de confianza también en los agentes de intermediación”, afirma.

La democracia también depende de los ciudadanos

Monge plantea que la pérdida de confianza tiene una consecuencia más profunda: dificulta imaginar un futuro en el que los grandes desafíos puedan resolverse.

Cuando las personas observan problemas de gran magnitud y no identifican instituciones capaces de gestionarlos, explica, aparece una visión del futuro dominada por escenarios negativos: desde los efectos del cambio climático hasta el temor a la inteligencia artificial o una sociedad fracturada por la polarización.

El riesgo está en considerar que ese futuro es inevitable.

“Nada más lejos de la realidad. La historia nos muestra que nunca hay una única forma de hacer las cosas”, sostiene. Para Monge, las respuestas dependen de decisiones políticas, pero no exclusivamente de los gobernantes.

Ahí coloca una de las ideas centrales de Contra el descontento: la sociedad civil también tiene responsabilidad en la salud de una democracia.

Durante la conversación puso como ejemplo la participación ciudadana que ha observado en Querétaro, donde organizaciones impulsan causas relacionadas con la movilidad ciclista o la protección y registro del arbolado.

“Esa sociedad civil organizada es esencia, es la savia también para reconstruir y para sanar esa democracia”, señaló.

Para la politóloga, la salida pasa por ciudadanos demócratas conscientes de su responsabilidad, capaces de participar y, al mismo tiempo, presionar a las instituciones para que cumplan sus funciones.

“Me gustaría subrayar la palabra corresponsables, porque la democracia creo que es un sistema de corresponsabilidades múltiples”, explicó.

Información de calidad también exige corresponsabilidad

Esa responsabilidad compartida alcanza también al consumo de información. Monge recuerda que sus estudiantes suelen cuestionar la independencia de los medios o señalar su dependencia de los anunciantes, pero les plantea a cambio cuánto están dispuestos a aportar para sostener periodismo de calidad.

“Si queremos información de calidad, tenemos que ser corresponsables. Y eso implica que efectivamente hay que pagar por esa información de calidad”, afirma.

La exigencia, añade, también debe dirigirse hacia periodistas y empresas informativas para que produzcan contenidos de calidad y reduzcan la desinformación y el ruido, fenómenos que considera amenazas para las democracias.

La corresponsabilidad, por tanto, involucra a editores, periodistas y ciudadanos.

De la indiferencia a la participación

Para Monge, una amenaza especialmente grave no es el desacuerdo político, sino la indiferencia. La sensación de que los acontecimientos son inevitables puede llevar a las personas a retirarse de la discusión pública y abandonar su capacidad de intervenir.

El descontento, reconoce, tiene razones reales y está presente en distintas sociedades. Sin embargo, quedarse únicamente en la inconformidad puede terminar en apatía o permitir que la rabia sea aprovechada por movimientos que cuestionan los sistemas democráticos.

Su propuesta consiste en darle otra salida.

“Convirtamos ese descontento en una fuerza de transformación social”, resume.

Contra el descontento, presentado por Cristina Monge en el Hay Festival Querétaro 2026, parte así de una democracia sometida a presiones y pérdida de confianza, pero cuya recuperación, sostiene la autora, no corresponde únicamente a políticos e instituciones: también depende de ciudadanos dispuestos a participar, exigir y asumir responsabilidades.

Publicidad
UPDATE ME EN TELEGRAM
Las noticias que necesitas, directo en tu celular.
Alertas Clima Seguridad Movilidad
ÚNETE GRATIS →
@updateme_news
Publicidad
UPDATE ME EN TELEGRAM
Las noticias que necesitas, directo en tu celular.
Alertas Clima Seguridad Movilidad
ÚNETE GRATIS →
@updateme_news