EEUU detiene a sujeto en Texas por tráfico de armas y decomisa arsenal en Carolina del Norte
Autoridades de Estados Unidos informaron sobre dos operaciones contra presuntas redes dedicadas al tráfico de armas hacia el Cártel de Sinaloa, que derivaron en acusaciones federales contra cuatro personas en Texas y el aseguramiento de 140 armas de fuego en Carolina del Norte.
En el primero de los casos, una corte federal del Distrito Norte de Texas dio a conocer una acusación de 12 cargos contra Loyd Walter Hall, de 27 años y originario de Amarillo, por presuntamente conspirar para proporcionar armas de fuego y apoyo material al Cártel de Sinaloa, organización designada por Estados Unidos como grupo terrorista extranjero.
De acuerdo con la acusación, entre 2024 y 2026 Hall habría mantenido contacto con un integrante del cártel en Chihuahua, México, a quien presuntamente suministró armas, asesoría técnica e información para evadir a las autoridades estadounidenses. También fue acusado de conspiración para traficar armas, realizar compras mediante prestanombres, distribuir drogas destinadas a su importación a Estados Unidos y posesión de armas en apoyo de actividades de narcotráfico.
Junto con Hall fueron acusados Jesús Quezada Meza, ciudadano mexicano residente en Texas; Omar Velásquez, de Utah, y Catlynn Ann Townsend, de Amarillo, por delitos relacionados con la adquisición y tráfico ilegal de armas y declaraciones falsas ante distribuidores autorizados.
La investigación fue realizada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y Homeland Security Investigations (HSI), con apoyo del FBI y la Policía de Amarillo. Las autoridades aclararon que la acusación constituye una imputación formal y que los señalados se presumen inocentes hasta que exista una sentencia condenatoria.
Aseguran arsenal antes de que llegara a México
En una acción distinta, la ATF informó que aseguró 140 armas de fuego que presuntamente serían enviadas al Cártel de Sinaloa desde Carolina del Norte.
El operativo se realizó tras obtener información sobre un arsenal almacenado en una vivienda del condado de Lincoln. Durante el cateo fueron decomisadas 140 armas, entre ellas dos rifles calibre .50 y al menos una ametralladora, además de municiones y evidencia relacionada con tráfico de armas y de personas.
Las autoridades estadounidenses señalaron que varias de las armas podrían haber sido robadas y que actualmente son sometidas a análisis balísticos para determinar si fueron utilizadas en otros delitos. La investigación continúa y, hasta el momento, no se han anunciado detenciones relacionadas con este aseguramiento.
Ambos casos forman parte de la estrategia del gobierno estadounidense para combatir las redes de tráfico de armas que abastecen a organizaciones criminales en México, particularmente al Cártel de Sinaloa.



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