En México, 7 de cada 10 mujeres mayores de 15 años son madres: INEGI
En México, ser madre sigue siendo una experiencia compartida por la mayoría de las mujeres, aunque las condiciones en las que viven, trabajan y cuidan a sus familias cambian según la edad, el nivel educativo y los ingresos. Así lo muestran las cifras más recientes del INEGI publicadas con motivo del Día de la Madre.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre de 2025, en el país viven 54.9 millones de mujeres de 15 años y más. De ellas, 71.5% ha tenido al menos una hija o hijo nacido vivo.
Los datos permiten observar cómo ha cambiado el perfil de las madres mexicanas en distintos aspectos: desde la educación y el trabajo, hasta el tiempo que dedican al cuidado y las labores domésticas.
La mayoría de las madres están casadas o estuvieron unidas
El porcentaje de mujeres que son madres crece conforme avanza la edad. Entre las adolescentes de 15 a 19 años, 5.2% ya había tenido hijas o hijos, mientras que entre las mujeres de 60 años y más la cifra alcanza 93.7%.
También hay diferencias importantes en el número de hijos. Las madres adolescentes reportaron en promedio 0.1 hijas o hijos nacidos vivos, mientras que las mujeres de 60 años y más tuvieron un promedio de cuatro hijos. Esto refleja tanto cambios generacionales como transformaciones en las dinámicas familiares y reproductivas del país.

Según el INEGI, 45.7% de las madres mexicanas estaban casadas al cierre de 2025. Otro 23.6% reportó haber estado unida alguna vez —es decir, separadas, divorciadas o viudas—, mientras que 20.1% vivía en unión libre y 10.6 % se declaró soltera.
Las cifras muestran que la maternidad en México ocurre en contextos familiares diversos, más allá del esquema tradicional de matrimonio.
Las madres de entre 35 y 44 años son las que más trabajan
Uno de los cambios más visibles aparece en la escolaridad. Entre las madres de 30 a 34 años, casi la mitad (49.5%) cuenta con estudios de nivel medio superior o superior. En contraste, entre las mujeres de 60 años y más, 34.6% reportó primaria incompleta.
A nivel general, el grupo más numeroso entre las madres de 25 años y más es el de quienes concluyeron secundaria, con 33.8%, seguido por aquellas con estudios de media superior y superior, con 31.9%.
El contraste entre generaciones refleja el incremento en el acceso de las mujeres a la educación durante las últimas décadas, aunque también evidencia brechas persistentes entre distintos grupos de edad.

El estudio también muestra cómo la participación laboral cambia según la etapa de vida.
Las tasas más altas de participación económica se registraron entre las madres de 35 a 39 años, con 61.8%, y las de 40 a 44 años, con 61.4%. En cambio, las cifras más bajas se observaron entre madres adolescentes y mujeres mayores de 60 años.
Además, casi la mitad de las madres ocupadas —45.6%— trabaja entre 35 y 48 horas semanales. Otro 17.4% supera incluso las 48 horas de trabajo por semana.
La mayoría gana hasta un salario mínimo
Aunque millones de madres participan en el mercado laboral, los ingresos siguen siendo bajos para una parte importante de ellas.
El INEGI reportó que 49.2% de las madres ocupadas recibe hasta un salario mínimo mensual. Otro 28.1 % obtiene entre uno y dos salarios mínimos, mientras que solo 2.2% supera los tres salarios mínimos.
Además, 4.8% indicó no recibir ingresos por su trabajo.
Los datos muestran una combinación frecuente en México: largas jornadas laborales acompañadas de ingresos limitados, especialmente en empleos informales o de baja remuneración.
El trabajo doméstico sigue ocupando gran parte del tiempo
Más allá del empleo remunerado, las madres dedican buena parte de su semana a actividades de cuidado y trabajo no pagado.
La actividad a la que más tiempo destinan son los quehaceres del hogar, con un promedio de 20.5 horas semanales. A esto se suman 17.3 horas dedicadas al cuidado de niñas, niños, personas enfermas, adultas mayores o con discapacidad.

En comparación, actividades como estudiar, realizar trámites del hogar o transportar integrantes de la familia ocupan menos tiempo.
Las cifras reflejan una carga de trabajo que combina empleo, cuidados y tareas domésticas, un fenómeno que especialistas han identificado desde hace años como una de las principales desigualdades que enfrentan las mujeres en México.




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