Un delicado “Terciopelo azul”, cortesía de David Lynch.
Un mundo de dualidades donde la inocencia y la pureza cambian radicalmente. Y todo, envuelto en un delicado “Terciopelo azul”, cortesía de David Lynch.

En 1986, ella usó “terciopelo azul”.
Blue Velvet es uno de los filmes más conocidos de Lynch, en el que vemos establecerse varios de los temas y gustos del cineasta como parte del lenguaje que sería integral en su obra.
Decir que Velvet es una película incómoda es una obviedad, ya que tal condición es parte de una filmografía en la que el cineasta presume un humor demasiado negro y de ironías inherentes a la consumación del espectador como voyerista.
Lo absurdo y la incoherencia constante se desprenden de un surrealismo que muchas veces podemos encontrar en la vida misma y que no somos capaces de percibir, probablemente porque somos demasiado lúcidos o funcionamos de una manera racional mecánica. Y, muy posiblemente, sea mejor así.
Blue Velvet es la historia de Jeffrey, un joven estudiante que regresa a su ciudad natal, el apacible condado de Lumberton, para cuidar del negocio de su padre, quien ha sido hospitalizado.
De camino al nosocomio, Jeffrey encuentra en una oreja cercenada en un predio. El joven lleva la oreja a la estación de policía y se la entrega al detective, John Williams. Poco después, Jeffrey se reencuentra con la hija del detective, Sandy, conocida de la infancia.
Sandy cuenta al joven lo que ha escuchado acerca de la investigación y la posible relación que existe con la cantante de un club nocturno, Dorothy Vallens.
Por curiosidad, Jeffrey Beaumont inicia su propia investigación, lo que le abrirá las puertas a un oscuro mundo del que posiblemente no haya regreso.
Terciopelo azul utiliza como tema principal el clásico de Bobby Vinton de 1963 (que cuenta con algunas versiones previas, como la de Tony Bennett).
La música instrumental de la cinta fue compuesta por Angelo Badalamenti y el propio David Lynch.
La película presume de grandes actuaciones por parte de Isabella Rossellini (Dorothy), Kyle MacLachlan (Jeffrey), Laura Dern (Sandy), y Dean Stockwell (Ben), entre otros. Entre las más destacables, está la interpretación de Dennis Hopper (Frank Booth), quien nos entrega a un desquiciado maniático que desequilibra y vuelve impredecible el curso de la narración.
Es en Blue Velvet donde probablemente emerge el David Lynch del resto de su carrera, el que nos ofreció obras como Mullholland Drive, Wild at Heart y Twin Peaks. Velvet es, también, la más fácil de discernir y de interpretar, por lo que podría tomarse como un buen entrenamiento para la comprensión de las posteriores.
Entre los temas que se presentan, como apuntamos al inicio, son las dualidades que nos ofrece Lynch de manera visual y como trasfondo.
Desde el comienzo, la violencia que representa una oreja humana cortada reposando sobre el césped, símbolo de calma y tranquilidad, es una representación de lo que habrá de venir.
Como todos los filmes de Lynch, Blue Velvet no es para tomarse tan literalmente. A la vez, es bueno leer entre líneas e interpretar lo que nosotros deseemos, aquí no hay correctos ni incorrectos, solo lo que cada uno de nosotros desee tomar
El estreno de Blue Velvet se dio el 19 de septiembre de 1986 en Estados Unidos y es una película de la que podemos debatir durante horas. Tal vez en otro momento regresemos a ella.
Te presento la liga con otra nota de Lynch, acerca de Twin Peaks:
El hombre elefante, dirigida por Lynch, con John Hurt y Anthony Hopkins:
Y un resumen de la vida y obra del cineasta:



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