Augustyn y Ramos en Out There, lo que esconden las sombras
Para que un comic alcance nivel del culto necesita llegar a un buen nivel de audiencia, lo cual no es fácil, aun con gente como Augustyn y Ramos en Out There.

Out There, de Augustyn y Ramos.
Lo que esconden las sombras debería de permanecer así, pero es mucho más emocionante leer lo que pasa cuando los secretos más oscuros emergen. Esto es justo lo que sucede en esta gran serie escrita por Brian Augustyn y dibujada por Humerto Ramos para el sello Cliffhanger, de Wildstorm Comics, entonces ya propiedad de la editorial DC.
La pareja se había anotado un gran acierto con otro comic de corta duración y excelente ejecución, Crimson, también para Cliffhanger, que fue una subdivisión que llegó pronto a su fin.
El sello fue lanzado a finales de 1997, con tres comics de alto perfil, y tres creadores considerados superestrellas del medio, J. Scott Campbell (Danger Girl), Joe Madureira (Battle Chasers) y Humberto Ramos (Crimson).
De los tres artistas, el único que producía su comic en tiempo y forma era Ramos, dibujante mexicano que se había hecho paso en una difícil industria y que había conseguido mostrar la calidad de su arte en comics como Impulse y X-Nation 2099, antes de ser reclutado por Wildstorm para DV8, con el escritor Warren Ellis.
Casi inmediatamente después del final de Crimson (cuyo final se publicó el 28 de febrero de 2001), Augustyn y Ramos presentaron su siguiente proyecto, un comic de horror, pero en el que, a diferencia de Crimson no tendría un solo protagonista, sino cuatro jóvenes estudiantes sin poderes especiales (Alex Elder, de Crimson, era un vampiro).

Out There llegó a las tiendas de comics el 23 de mayo de 2001 y tuvo un sólido debut, aunque para entonces, Cliffhanger había perdido algo de inercia, debido a la falta de producción constante y al estreno de más títulos. Por ello, pese a los nombres de Augustyn y Ramos, la revista tuvo que trabajar para encontrar un nicho.
La realización era tan buena y su premisa tan atractiva, que bastaban unas cuantas páginas para convencer a los lectores potenciales. Es por ello que el estatus de culto de Out There es relativo, pues su base de seguidores se localizó por todo el mundo, en países como Francia.
El comic es una aventura sobrenatural de cuatro adolescentes que comienzan a tener pesadillas en las que son testigos de fuerzas demoniacas que controlan a su pacífica ciudad. Las pesadillas no son sino visiones.

Con muy poco en común entre ellos, después de presenciar un homicidio en el baile de la escuela, Zach, Casey, Wex y Jessica, se ven obligados a mantenerse juntos, no solo para sobrevivir, también para poner alto a una alianza que la alcaldesa y algunos líderes de la comunidad han hecho con fuerzas más allá de toda compresión. Y cuando Dreadalus y sus hordas de demonios cobren la factura, será muy tarde para todos.
Esta aventura se lee como una película de acción y terror que nos recuerda a los Goonies, The Breakfast Club, o a Los muchachos perdidos (The Lost Boys), con excelentes caracterizaciones y la mezcla del estilo artístico de Ramos (con destacadas tintas de Sandra Hope), entre el realismo y lo caricaturesco.
La serie tuvo un par de portadas variantes, la del #1, dibujada por Carlos Meglia, y la del #3, por Bruce Timm.
Una de las joyas ocultas es Out There, producida por dos grandes del comic y que tal vez ahora no es tan recordada, pero que en algún momento saldrá nuevamente de entre las sombras.

Aquí puedes leer acerca de Crimson:
Danger Girl, de Clifhanger:
Battle Chasers:
Y el lanzamiento de Cliffhanger, con un especial publicado en la revista Wizard:




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