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Música

Experiencias sensoriales. Brian Eno sabe muy bien de eso.

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Hay proyectos musicales que son, más bien, experiencias sensoriales. Brian Eno sabe muy bien de eso. Con The Ship, de 2016, nos pone a prueba.

(Experiencias sensoriales. Brian Eno sabe muy bien de eso)

The Ship, de Brian Eno, entre olas y ondas sonoras.

Eno es uno de los músicos que han ayudado a definir la dirección de la industria. El inglés ha formado parte de proyectos como Roxy Music y también ha producido a grupos como U2 y Coldplay, ayudándolos a llegar a sus picos creativos.

Numerar los proyectos de Eno nos llevaría algunas horas, así que nos centraremos en uno de sus álbumes ambientales que está de décimo aniversario, The Ship, dado a conocer el 29 de abril de 2016, y que es la grabación número 26 de larga duración en su carrera como solista.

El productor y compositor ha explorado la música sensorial desde los setentas, ya sea con algunas bandas sonoras o con sus proyectos Ambient, discos con música de este tipo. De hecho, se le atribuye a Eno la acuñación del término de “música ambiental”, o “ambient music”.

Con The Ship, el britànico nos ofrece solo cuatro tracks: “The Ship” (de 21 minutos), “Fickle Sun (I)” (de 18 minutos), “Fickle Sun (II) The Hour Is Thin” (de menos de 3 minutos) y “Fickle Sun (III) I’m Set Free” (de 5 minutos).


La primera obra es una referencia al Titanic, nave que, según conceptualiza Eno, representó brevemente el pináculo de la civilización y su avance tecnológico. El primer viaje significaba el triunfo más grande del hombre sobre la naturaleza.

El fatídico evento es un franco contraste con lo que podemos escuchar en la cuestión musical. A menos que el compositor lo pretenda como los momentos muy posteriores al desastre, cuando la calma volvía a ser inevitable en las gélidas aguas, cuando la hipotermia se transformaba en eternidad. Las letras, difusas, se complementan con la cadenciosa interpretación vocal e instrumental.

Dice Eno que aprovechó el momento biológico en su vida para cantar, pues se percató de que su voz ya había engrosado como sucede naturalmente y aprovechó para grabar notas en un registro grave. En el espectro opuesto, escuchamos la voz de Nuria Homs.

Los “Caprichosos soles” de Eno, en sus tres versiones, comparten concepto, incluso con The Ship. La primera parte habla de la guerra y la baja de vidas; de nuevo, el contraste se evidencia y parece como situado en ese momento en que cae la noche después de la batalla, surge el ensordecedor silencio y la inexistencia se asienta.

La tercera composición cuenta con una narración de Peter Serafinowicz y se funde con la última, un cover de “I’m Set Free”, original de The Velvet Underground y perteneciente a su tercer álbum (homónimo), de 1969.

Un gran momento ofrece Brian Eno con The Ship.


Y su gustas disfrutar de otros buenos proyectos musicales del inglés, aquí algunos de ellos.

The Passengers, con U2:

Achtung Baby, de U2:

The Joshua Tree:

Y el debut de Roxy Music:

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