Lady Gaga, con Joanne, evoluciona como artista.
La expresión artística también tiene un periodo de madurez. Lady Gaga, con Joanne, evoluciona como artista y con ello, establece la versatilidad como cualidad.

Lady Gaga es Joanne. Literalmente.
El inicio de la carrera de Gaga no fue tan sencillo como podría creerse. El aceptar los términos contractuales con su disquera la ató de manos en el aspecto creativo y se le diseñó como un producto pop, sin que ella tuviera mucha opción.
No obstante, la intención de la neoyorquina era la de expresarse por medio de sus composiciones y, al verse imposibilitada por las letras no tan pequeñas de su contrato, se rebeló creando la personalidad estrafalaria con la que se dio a conocer mundialmente.
Sus atuendos exagerados eran su forma de protestar. Claro que después encontró cierta utilidad en ello.
En cuanto le fue posible, Lady Gaga buscó diferentes vías para desempeñarse sin depender solo del dance pop. De esa manera fue que después del disco Artpop, de 2013, incursionó en el jazz vocal junto a una de las máximas autoridades del género, el inolvidable Tony Bennett, con el álbum Cheek to Cheek, de 2014.
De nuevo en su camino, Gaga se enfocó en un material de estudio más personal, más introspectivo y más variado musicalmente.
Entonces, el 21 de octubre de 2016, llegó Joanne. Técnicamente, la cuarta producción de larga duración, sin contar el mencionado álbum con Bennett.
“Perfect Illusion”, el primer single de Joanne, seguía los parámetros establecidos anteriormente en cuanto al aspecto musical. No había sorpresas, pero tampoco decepciones.
Fue la balada “Million Reasons”, el segundo sencillo del material, que mostraba a una Gaga más acústica y más femenina. Y no porque antes no lo fuera, sino porque la cantautora quería dedicar su más reciente esfuerzo a las mujeres estableciendo esa conexión espiritual que solo se consigue con la música.
El título es una dedicatoria a una hermana de su papá, quien falleció a la corta edad de 19 años, víctima del lupus. La misma Gaga comparte el nombre de su tía, ya que su nombre real es Stefani Joanne Angelina Germanotta.
Joanne demostró que Gaga es una artista en toda la extensión de la palabra, manejándose en diversos géneros musicales y logrando una conexión con letras perfectamente bien aterrizadas y que consiguen entregar sus mensajes.
Al mismo tiempo, podemos encontrar con facilidad las influencias musicales de la compositora como en el track “Hey, Girl”, que nos recuerda al gran Elton John y su canción, “Bennie and the Jets”. Por cierto, “Hey, Girl” incluye una magnífica colaboración con Florence Welch, vocalista de Florence and the Machine.
“Joanne” fue, apropiadamente, el tercer y último sencillo.
La versión normal del álbum cuenta con 11 canciones, mas es la de lujo la obligada en la colección, al contener tres canciones adicionales que mejoran mucho la experiencia auditiva.
A diez años de distancia de Joanne, Lady Gaga sigue creando, creciendo y dando sorpresas.
Te presento la nota de Cheek to Cheek, de Bennett y Gaga:
Born this Way, de 2011:
La del álbum, The Fame, de 2008:
Chromatica, de 2020:
Y, de 2021, Dawn of Chromatica, además de recomendaciones de otros grandes discos de Iron Maiden, Imagine Dragons y ABBA:



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