Publicidad
Pasatiempos

Catherine Lacey: la identidad siempre se desarma y reconstruye

La identidad no es una figura inmutable que permanece dentro de una persona, sino algo que cambia, se desarma y vuelve a construirse, considera la escritora estadounidense Catherine Lacey, quien presentó su obra en el Hay Festival Querétaro 2026 y conversó con Update Me sobre la relación entre su vida, la ficción y su aprendizaje del español.

Para Lacey, autora de Biography of X, escribir una novela suele surgir de preguntas personales para las que no encuentra una respuesta. La literatura, explicó, tampoco necesariamente las resuelve: escribir le permite convivir con esas interrogantes.

“Un libro suele ser una consecuencia de mi vida”, explicó. Puede surgir de la historia personal, de un problema o, especialmente, de “una pregunta que no puedo responder”.

Esa relación hace que las fronteras entre ficción y realidad sean permeables en su trabajo. Lacey reconoció que durante años ha incorporado personas, historias y experiencias reales a sus textos, incluso cuando construye personajes ficticios.

En Biography of X, dijo, fue particularmente consciente de que estaba modificando la historia para construir la novela. Con el tiempo se dio cuenta de que esa operación no era excepcional dentro de su escritura.

“Siempre estoy mezclando mi propia vida con las cosas. Siempre estoy mezclando personas reales o historias reales”, señaló. Su interés está en explorar cómo ficción y no ficción pueden acercarse hasta encontrar puntos de contacto.

La escritora tampoco pretende conducir al lector hacia una interpretación única. Considera que cada persona llega a un libro con sus propias experiencias y circunstancias, desde su estado de ánimo hasta las lecturas que realizó anteriormente.

Por ello, una misma obra puede producir experiencias distintas e incluso cambiar para un lector con el paso del tiempo. Lacey contó que ella misma ha abandonado libros que reconoce como valiosos para retomarlos años después y descubrir que entonces sí puede conectar con ellos.

Su vida en México ha añadido otra dimensión a esas preguntas sobre identidad. Lacey se describió como una persona que se siente cómoda siendo extranjera, aunque reconoce que ser estadounidense en México implica una posición particular que lleva consigo una carga propia.

“Siempre estoy entre dos lugares”, explicó. Está casada con un mexicano y vive en el país, pero al mismo tiempo reconoce que continúa ocupando, en ciertos sentidos, el lugar de quien viene de fuera.

Esa sensación no comenzó en México. Nacida en Mississippi, recordó que desde pequeña experimentaba cierta distancia respecto del lugar donde había nacido: “Siempre pensaba: creo que estoy en el lugar equivocado”.

Para Lacey, esos desplazamientos también muestran que la identidad no permanece intacta. “Creo que la identidad es algo que siempre se está desarmando y volviendo a formar”, afirmó. No existe, añadió, una versión esencial de una persona que permanezca sin cambios.

El español cambia la manera de pensar el tiempo

Aprender español durante su estancia en México también ha llevado a Lacey a observar de otra manera estructuras del lenguaje que daba por sentadas en inglés.

Uno de los primeros descubrimientos que la sorprendieron fue la construcción de expresiones como “me gusta”, en las que encontró una relación entre sujeto, objeto y verbo distinta a la que estaba acostumbrada en inglés.

El aprendizaje de las conjugaciones también modificó su percepción del tiempo. En particular, le llamó la atención que el español permita distinguir gramaticalmente entre diferentes formas de relacionarse con acontecimientos pasados.

La diferencia entre algo que ocurrió repetidamente y un hecho que sucedió una sola vez, explicó, supone también una manera distinta de pensar la experiencia. La reflexión adquirió especial relevancia mientras trabajaba con textos de no ficción y memorias.

Aunque todavía se considera estudiante del idioma, Lacey dijo sentirse ahora con mayor fluidez y ha comenzado a leer más en español. También encuentra en la cultura mexicana referencias que se incorporan a su experiencia personal: mencionó, por ejemplo, su fascinación por Juan Gabriel, su voz, sus personajes y la intensidad de su música.

El español y su vida en México se suman así a una obra atravesada por la pregunta sobre quiénes somos y cuánto puede transformarse esa respuesta con los lugares, las experiencias y las historias que incorporamos a nuestra vida.


Publicidad
UPDATE ME EN TELEGRAM
Las noticias que necesitas, directo en tu celular.
Alertas Clima Seguridad Movilidad
ÚNETE GRATIS →
@updateme_news
Publicidad
UPDATE ME EN TELEGRAM
Las noticias que necesitas, directo en tu celular.
Alertas Clima Seguridad Movilidad
ÚNETE GRATIS →
@updateme_news