En Monsters Inc., todo es cuestión de perspectivas.
En Monsters Inc., todo es cuestión de perspectivas. Algo que nos enseña la producción de Pixar Studios, es que una situación se puede ver de varias maneras.

Monsters Inc., todo un clásico del cine.
Para la gente de Pixar, no se trataba solamente de presentar historias divertidas y vistosas, con seres coloridos y situaciones chuscas. La esencia es de suma importancia y debe ser lo suficientemente sólida para retar a sus audiencias.
Los entonces jóvenes estudios se distinguían por su complejidad. Y aún lo hacen. No se trataba de entretener por el puro placer de hacerlo. Uno de sus objetivos, era ofrecer relatos profundos que sobrevivieran al paso del tiempo.
Se dice que fue durante un almuerzo en el año de 1994, que surgieron las ideas para los filmes, Bichos; Monsters, Inc.; Buscando a Nemo y WALL-E.
El director Pete Docter creyó una buena idea el abordar sus miedos de niño, cuando pensaba que monstruos habitaban en su clóset esperando para asustarlo durante la noche. Esta propuesta surge de la noción similar de Toy Story, en la que los niños creen que los juguetes tienen vida propia y aprovechan la ausencia de los humanos para divertirse.
Más de uno de nosotros creímos alguna vez tanto la versión de los juguetes vivos como la de los monstruos en el armario. Y no hay mejor día, 2 de noviembre, día de los muertos, para recordar Monsters, Inc., que se estrenó un día como hoy, pero de hace 25 años.
La idea de monstruos que habitan en las habitaciones de los niños para aterrorizarlos no podía ser abordada de manera tan literal, por lo que Pixar decidió cambiar la perspectiva.
En el filme, los monstruos existen en una realidad alterna y utilizan las puertas a los dormitorios de los niños para llegar al “mundo real”. Estos seres dependen de la energía infantil y sin ella, su mundo no tiene energía o, en el estricto sentido de la palabra, no tienen poder.
Boo, una pequeña niña de tres años, no solo conquista sus miedos, los adopta y los canaliza, lo cual es una buena enseñanza.
De lo que sí presume la producción, es de una creatividad desmedida en todos sus aspectos como los técnicos y narrativos.
Al inicio, se muestra una secuencia de créditos animados en el tradicional 2D comprobando, antes de que inicie la historia, de que se trata de una película ligera y no mortificante para los pequeños.
La banda sonora de Randy Newman, al estilo jazz, es otro elemento que permite que las emociones se relajen, si bien la historia hará que esas mismas emociones sean manejadas a placer de la productora.
Una de las películas más innovadoras de su tiempo fue –y sigue siendo- Monsters Inc., que es una agradable propuesta terrorífica para esta fecha. Y para cualquier otra.
Ahora te presento otro artículo, con la visión a Cars:
Los increíbles:
Y WALL-E:



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