La Unión Europea propone limitar acceso a redes sociales a menores de 15 años
La Unión Europea presentó una propuesta para restringir el acceso de menores de 15 años a redes sociales y obligar a plataformas digitales, videojuegos y asistentes de inteligencia artificial (IA) a incorporar medidas de protección para niños y adolescentes.
El proyecto, denominado “EU Kids Act”, todavía deberá ser negociado por el Parlamento Europeo y los Estados miembros antes de convertirse en ley.
La propuesta establece que los adolescentes de 15 años en adelante podrían crear sus propias cuentas en redes sociales. Quienes tengan 13 o 14 años únicamente podrían utilizar “minicuentas” vinculadas a las de sus padres o tutores, con controles adicionales y un límite de una hora diaria de uso.
Los menores de 13 años quedarían fuera del acceso a redes sociales bajo el esquema planteado. Para comprobar las edades, las plataformas tendrían que utilizar algún mecanismo de verificación.
La UE trabaja en una aplicación que permitiría confirmar si una persona cumple con la edad requerida sin proporcionar sus datos personales a la plataforma. El sistema respondería únicamente “sí” o “no” mediante un mecanismo criptográfico, de acuerdo con la propuesta.
Las nuevas reglas también alcanzarían a aplicaciones para compartir videos, videojuegos en línea, chatbots y otros asistentes de IA. Las empresas tendrían que configurar los perfiles de menores como privados de manera predeterminada y mantener desactivados la ubicación, cámara y micrófono.
Además, se plantea prohibir funciones diseñadas para prolongar el tiempo de uso, entre ellas el desplazamiento infinito y las notificaciones automáticas durante las horas de sueño.
Las plataformas tampoco podrían utilizar perfiles de los menores para recomendarles contenido perjudicial ni incorporar determinados mecanismos de recompensa. También tendrían que impedir contactos no solicitados de desconocidos y facilitar las opciones para bloquear o silenciar usuarios.
En el caso de los asistentes de IA, el proyecto establece que los chatbots no deberán simular relaciones interpersonales que puedan generar dependencia emocional en los menores.
Las empresas tendrían que presentar ante la Comisión Europea y un auditor independiente un plan de cumplimiento para nuevos servicios o funciones. Si se detectan deficiencias, la Comisión podría exigir medidas correctivas e iniciar investigaciones.
Las infracciones podrían derivar en multas de hasta 6% de la facturación anual de las compañías, un esquema similar al previsto actualmente por la Ley de Servicios Digitales de la UE.
El proyecto todavía no establece cambios inmediatos para los usuarios. Su entrada en vigor dependerá de las negociaciones entre el Parlamento Europeo y los 27 Estados miembros, un proceso que podría prolongarse durante meses.
Con información de AFP



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