Apple y OpenAI escalan disputa por presunto robo de secretos
La batalla legal entre Apple y OpenAI subió de tono esta semana, luego de que la desarrolladora de ChatGPT rechazó como “infundadas” las acusaciones de robo de secretos comerciales y pidió a un juez federal que deseche de manera permanente la demanda presentada por el fabricante del iPhone.
El conflicto gira en torno al desarrollo de un nuevo dispositivo de hardware de OpenAI, un proyecto todavía no presentado oficialmente y que la empresa trabaja junto con LoveFrom, el estudio fundado por Jony Ive, exjefe de diseño de Apple.
Apple acusa a OpenAI de haber utilizado a exempleados para obtener información confidencial sobre productos y procesos de diseño. En un escrito presentado ante una corte federal en San José, California, la compañía describió los hechos como “instancias repetidas de robo deliberado” y sostuvo que su rival no debería beneficiarse de información protegida para acelerar sus planes en hardware.
OpenAI respondió solicitando que el caso sea desestimado con carácter definitivo. Sus abogados calificaron la demanda como “podrida hasta la médula” y acusaron a Apple de utilizar el proceso judicial para compensar problemas de retención de talento y sus dificultades para competir en inteligencia artificial.
La disputa ocurre mientras ambas compañías mantienen una relación comercial: ChatGPT está integrado en productos de Apple desde 2024.
Más de 400 exempleados de Apple trabajan en OpenAI
De acuerdo con la demanda inicial, más de 400 personas que anteriormente trabajaron en Apple se encuentran ahora en OpenAI, una cifra que la compañía de Cupertino utiliza como parte de su argumento sobre la presunta transferencia de conocimiento interno.
Apple puso especial atención en Tang Tan, actual responsable de hardware de OpenAI y exvicepresidente de diseño de Apple. La empresa sostiene que Tan habría utilizado su conocimiento de productos todavía no lanzados para obtener información de candidatos durante procesos de contratación.
También acusó a OpenAI de pedir a aspirantes a puestos de trabajo que llevaran “prototipos” o archivos de diseño a entrevistas. OpenAI rechazó que esta práctica tenga un carácter indebido y señaló que forma parte de procesos habituales en la industria.
La empresa de inteligencia artificial agregó que Tan habría instruido de manera reiterada a los nuevos empleados para no compartir información confidencial de antiguos empleadores.
El dispositivo que está en el centro del conflicto
Aunque OpenAI no ha revelado oficialmente su próximo producto, reportes citados dentro del litigio apuntan a un dispositivo sin pantalla, concebido como un altavoz inteligente y desarrollado en colaboración con LoveFrom.
Información publicada esta semana señala que el aparato podría tener una forma circular, similar a una dona, con dimensiones comparables a un disco de hockey. También se habla de un precio de entre 300 y 400 dólares y de un posible lanzamiento en 2027.
OpenAI no ha confirmado esos detalles.
“OpenAI no tiene uso, necesidad o deseo de los secretos comerciales de Apple”, argumentó la empresa ante la corte, al señalar además que Apple no ha identificado un producto específico que presuntamente esté siendo copiado.
Apple, por su parte, sostiene que el daño es actual y que cada día sin una orden judicial permitiría a OpenAI incorporar conocimiento obtenido de manera indebida a sus desarrollos de hardware.
El juez federal Edward Davila analizará las solicitudes de ambas compañías en una audiencia programada para el 1 de octubre.
La disputa llega en un momento clave para OpenAI, que de acuerdo con la información proporcionada está valuada en 852 mil millones de dólares y trabaja en una eventual salida a bolsa, mientras compite de manera directa con otras empresas de inteligencia artificial como Anthropic.



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